Apple Vision Pro ha experimentado un desempeño comercial muy limitado desde su lanzamiento, lo que ha generado incertidumbre sobre la continuidad del producto. Aunque el dispositivo llegó con grandes expectativas, su alto precio y peso han dificultado su aceptación en el mercado.
El Apple Vision Pro fue presentado oficialmente el 2 de febrero de 2024, pero desde entonces apenas ha conseguido vender unas 600.000 unidades, muy lejos de las cifras habituales que maneja la compañía con otros dispositivos, como el iPhone.
Ventas limitadas por precio y diseño
Uno de los principales obstáculos para el Apple Vision Pro ha sido su precio, fijado en 3.499 euros, junto con un peso de aproximadamente 1,3 libras (alrededor de 590 gramos). Estos factores han sido señalados como determinantes para el bajo interés del público.
Ante las bajas ventas, Apple lanzó en octubre de 2025 una versión actualizada con un chip M5 más rápido, que mejoraba la tasa de refresco a 120Hz y aumentaba la cantidad de píxeles renderizados. Además, el dispositivo contaba con una correa rediseñada para distribuir mejor su peso. No obstante, el precio se mantuvo inalterado y las ventas no experimentaron un repunte significativo.
Reestructuración interna y dudas sobre el desarrollo
Según reportes de Bloomberg y declaraciones de un periodista especializado en Apple, la empresa habría disuelto en 2025 el equipo dedicado al Vision Pro, dividiéndolo en dos grupos: uno enfocado en software y otro en hardware. Parte del equipo de software se habría trasladado al desarrollo de Siri, mientras que el equipo de hardware estaría trabajando en unas gafas inteligentes aún sin fecha de lanzamiento.
Sin embargo, estas afirmaciones han generado controversia, ya que en los últimos meses Apple ha publicado ofertas de empleo para el «Vision Production Group» en su propio portal, aunque sin confirmar explícitamente si esto implica la continuidad del Vision Pro o el desarrollo de nuevos dispositivos relacionados con realidad aumentada.
¿Qué futuro le espera al Apple Vision Pro?
El panorama es confuso y la ausencia de comunicados oficiales por parte de Apple no ayuda a aclarar el futuro inmediato del Vision Pro. Es plausible que el interés de la compañía se esté orientando hacia dispositivos de realidad aumentada más ligeros y accesibles, como unas gafas inteligentes, dejando a un lado el modelo actual, más pesado y caro.
Esta situación plantea una reflexión sobre la posición de Apple en el mercado de realidad aumentada y cómo ajustará su estrategia frente a un producto que no ha cumplido con las expectativas iniciales, en un segmento que todavía está en desarrollo y sujeto a constantes cambios tecnológicos y de consumo.
La evolución del Vision Pro y la posible llegada de gafas inteligentes marcarán el rumbo de Apple en esta categoría, que de momento sigue en una fase experimental y con múltiples incógnitas sobre su viabilidad comercial y técnica.
