En 2025, las importaciones de equipamiento para semiconductores en China alcanzaron niveles sin precedentes, un fenómeno que ha impulsado los ingresos de los fabricantes locales del sector, aunque con un impacto creciente en la rentabilidad debido a la competencia interna. Esta dinámica revela cómo China sigue expandiendo su capacidad en la fabricación de chips mientras sortea restricciones comerciales occidentales.
Este comportamiento es relevante ya que las importaciones directas de equipos con marca estadounidense han disminuido, mientras que el volumen total se mantiene gracias a rutas alternativas hacia el país asiático, consolidando una transformación en la cadena de suministro global de semiconductores.
Importaciones récord y vías indirectas desde Estados Unidos
Según un análisis reciente de Nikkei Asia, China redujo sus importaciones directas de equipos semiconductores procedentes de Estados Unidos en más de un 34% en 2025, registrando sólo 2.000 millones de dólares. Sin embargo, este descenso se compensa con incrementos significativos de importaciones a través de terceros países, principalmente Singapur y Malasia, que han experimentado aumentos del 17% y más del 100% respectivamente.
Estas cifras sugieren que China continúa el acopio de tecnologías estadounidenses, particularmente para nodos maduros de fabricación de chips, utilizando la reexportación como mecanismo para sortear restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos desde 2022.
Equipos como sistemas de deposición, grabado y prueba son esenciales para las fábricas de chips, y aún se ofrecen tecnologías complementarias a las prohibidas, como las litografías ultravioleta extremas (EUV) de ASML, bloqueadas para su exportación.
Crece la industria nacional de equipamiento para semiconductores
En paralelo, las empresas chinas de fabricación de herramientas para la industria de semiconductores experimentaron un aumento récord en sus ingresos en 2025. Compañías como Naura, AMEC, ACM Research y Piotech, que lideran el desarrollo nacional de esta tecnología, doblaron o incluso multiplicaron varias veces sus ventas desde 2020.
Por ejemplo, Naura, con la oferta de productos más diversa, reportó más de 27.000 millones de yuanes en ingresos solo en los primeros tres trimestres de 2025, un cambio considerable frente a los 6.000 millones de yuanes en 2020. AMEC y Piotech también multiplicaron por cinco y trece veces sus ingresos respectivamente en el mismo período.
Esta evolución responde a la política de Beijing para reducir la dependencia de tecnología extranjera, respaldada por subsidios y ampliación de capacidad en productores chinos de semiconductores como YMTC, CXMT y SMIC.
Presión sobre los márgenes y competencia interna
A pesar de este crecimiento, los analistas señalan que la competencia feroz dentro del mercado nacional empieza a afectar la rentabilidad de los fabricantes chinos de equipamiento. Según Charles Shi, especialista en semiconductores en Needham & Company, las empresas están ajustando sus precios para captar cuota de mercado en fábricas chinas que antes dependían exclusivamente de proveedores estadounidenses, japoneses y holandeses.
La reducción de márgenes operativos a niveles entre el 15% y 20%, comparado con el 25% o 30% previo, refleja un mercado donde la expansión en producción no se traduce necesariamente en beneficios crecientes para los sectores locales de herramientas para semiconductores.
El contexto geopolítico y las posibles repercusiones
El incremento en las importaciones indirectas de equipos estadounidenses y la consolidación de fabricantes chinos coinciden con un escenario geopolítico complejo. Mientras Estados Unidos aprueba nuevas legislaciones para bloquear vías comerciales hacia China, como la MATCH Act que intenta impedir el tránsito de tecnología avanzada por Singapur y Malasia, el gigante asiático continúa fortaleciendo su industria semiconductora.
Este crecimiento pone de manifiesto la capacidad de China para mantener su avance tecnológico, especialmente en nodos maduros inferiores a 14 nanómetros, aunque sigue enfrentando limitaciones para obtener tecnologías de próxima generación.
La iniciativa de Beijing para impulsar la producción local y diversificar sus cadenas de suministro puede impactar en el equilibrio global en la fabricación de semiconductores en los próximos años, tanto a nivel tecnológico como económico.
Estos sucesos evidencian la complejidad actual en la cadena global de suministro de chips y la importancia de observar detenidamente cómo evoluciona la competencia y la regulación internacional en esta área estratégica para la tecnología mundial.
