El estado de Tennessee ha aprobado una ley que prohíbe el uso de cajeros automáticos de criptomonedas, medida que entrará en vigor a partir del 1 de julio de 2026. Esta decisión se produce en un contexto de creciente preocupación por el empleo de estos dispositivos como medio para la realización de fraudes, una problemática que ya llevó a Indiana a implantar restricciones similares.
Los gobiernos estatales estadounidenses han comenzado a actuar ante las advertencias del FBI sobre pérdidas por fraude superiores a 333 millones de dólares relacionadas con estos cajeros automáticos. Aunque estas máquinas no son una estafa en sí mismas, su operativa resulta especialmente vulnerable a ser utilizada por delincuentes que las emplean para transferir fondos ilícitamente obtenidos de sus víctimas.
Los cajeros automáticos de criptomonedas operan de forma diferente a la banca tradicional. Muchas personas desconocen que estas máquinas no cuentan con los mecanismos para detectar o prevenir transacciones fraudulentas, lo que dificulta la recuperación del dinero una vez depositado. Este vacío operativo ha provocado que se les catalogue como el «portal de pago preferido por los estafadores».
Casos y polémicas en torno a los cajeros
Uno de los incidentes más destacados ocurrió en Texas, cuando un sheriff local intervino un cajero de Bitcoin Depot tras la denuncia de una víctima que había depositado 25 000 dólares en el aparato. Para acceder al contenido, las autoridades tuvieron que taladrar la máquina, lo que generó controversia. Bitcoin Depot mostró su desaprobación por esta acción, argumentando que habría colaborado con la policía mediante procedimientos legales adecuados y que el método empleado podría infringir normativas bancarias y penales.
Además, la fiscalía estadounidense ha tomado medidas legales contra operadores de estas máquinas, como Athena Bitcoin, alegando que un 93% de las transacciones en sus cajeros estaban vinculadas a fraudes y que se lucraban con tarifas ocultas perjudicando a las víctimas. La compañía se defendió afirmando que implementa salvaguardas como instrucciones claras, advertencias visibles y educación al cliente, aunque la cifra de víctimas de estafas sigue aumentando.
Motivos tras la prohibición de cajeros automáticos de criptomonedas en Tennessee
La naturaleza descentralizada de las criptomonedas dificulta la implantación de controles efectivos para proteger a los usuarios no especializados. Ante esta realidad, varios estados consideran que la solución más práctica es la prohibición total de estos dispositivos, intentando así reducir la exposición de sus ciudadanos a posibles fraudes.
Esta medida podría suponer un inconveniente para algunos usuarios, aunque persisten otras vías para la compra o venta de criptomonedas, como plataformas online o conversiones a través de supermercados y establecimientos autorizados.
La prohibición de los cajeros automáticos de criptomonedas en Tennessee refleja una tendencia creciente hacia la regulación estricta de estos dispositivos para evitar su uso indebido en actividades ilegales. La vigilancia y las acciones legales sobre los operadores también se intensifican, con el objetivo de frenar el avance de las estafas en el ámbito digital.
En definitiva, esta decisión muestra las dificultades que conlleva integrar tecnologías nuevas y complejas en los sistemas financieros tradicionales y judiciales, al tiempo que subraya la necesidad de proteger a los usuarios frente a riesgos emergentes.
