Cerebras Systems, empresa especializada en la fabricación de procesadores de inteligencia artificial a escala de oblea, ha iniciado su segunda solicitud para una Oferta Pública Inicial (IPO) en Nasdaq, tras cancelar planes similares el año anterior debido a una revisión de seguridad nacional relacionada con su colaboración con la compañía de Abu Dabi G42.
Esta presentación ha revelado una aceleración destacada en su crecimiento de ingresos, que ha pasado de 24,6 millones de dólares en 2022 a 510 millones para 2025, una expansión que en el mensaje público se ha exagerado como un crecimiento de 20 veces. Sin embargo, este crecimiento está marcado por una alta concentración, dado que el 86% de sus ingresos provienen únicamente de dos clientes principales: G42 y la Universidad Mohamed bin Zayed de Inteligencia Artificial (MBZUAI).
Análisis de la tecnología y modelo de negocio de Cerebras
Cerebras se diferencia en el mercado de hardware de IA por su apuesta tecnológica basada en chips a escala de oblea completa (Wafer-Scale Engine, WSE). Este diseño permite integrar unos 900.000 núcleos de computación, 44 GB de memoria SRAM integrada y 21 petabytes por segundo de ancho de banda en un único chip gigantesco, evitando cuellos de botella comunes en comunicación interchip.
Además, la compañía ofrece una solución integral que incluye hardware y software, entregada en sistemas a nivel de bastidor, a diferencia de competidores como Nvidia que ofrecen tanto GPUs individuales como sistemas completos. Sin embargo, los chips a escala de oblea presentan desafíos en la producción, ya que son difíciles de fabricar con buen rendimiento, lo que obliga a Cerebras a incluir núcleos y memoria redundantes para maximizar la calidad de fabricación.
Dependencia de clientes y situación financiera
A pesar de su rápido crecimiento, el negocio de Cerebras es vulnerable por la dependencia en un número muy reducido de clientes. G42 y MBZUAI representan la enorme mayoría de sus ingresos, mientras que el resto se distribuye de forma fragmentada entre pequeñas empresas, gobiernos y proveedores en la nube sin un cliente que aporte un volumen significativo capaz de equilibrar esta concentración.
Recientemente, la empresa ha firmado acuerdos para suministrar hardware a Amazon Web Services y OpenAI, lo que podría empezar a diversificar sus fuentes de ingresos y reducir riesgos asociados a la concentración actual.
En cuanto a la rentabilidad, a pesar de que Cerebras reportó un beneficio neto contable de 237,8 millones de dólares en 2025, esta cifra es engañosa. Se debe a una ajuste contable derivado de la reducción en el valor de una deuda financiera, y en realidad presentó pérdidas operativas de 145,9 millones. Las pérdidas acumuladas en años precedentes y un flujo de caja operativo negativo reflejan la realidad de una empresa que sigue quemando efectivo mientras escala su producción y presencia en el mercado.
Expectativas y riesgos para la IPO de Cerebras
Cerebras mantiene una cartera de pedidos valorada en 24.600 millones de dólares, incluyendo un destacable contrato por 20.000 millones con OpenAI, lo que demuestra una fuerte demanda futura. La empresa espera reconocer parcialmente estos ingresos a lo largo de los próximos años, aunque advierte que la conversión de estos pedidos en ingresos dependerá de la capacidad de fabricación de sus socios, la disponibilidad de infraestructura y energía, y otros factores externos.
Además, Cerebras opera sin compromisos firmes de capacidad o volumen con sus proveedores, lo que supone un riesgo importante para la continuidad y escalado del negocio, dada su amplia cadena de suministros.
El tamaño de la oferta pública inicial no ha sido revelado oficialmente, aunque fuentes de mercado sugieren una posible recaudación cercana a los 3.000 millones de dólares, cifra que supera con creces opciones anteriores y refleja la ambición de la empresa por financiar sus planes de expansión y consolidación tecnológica en un momento clave del mercado de la IA.
El camino hacia la salida a bolsa se da en un contexto de alta competencia y crecimiento explosivo del sector de hardware para inteligencia artificial, donde Nvidia domina el mercado, pero donde la demanda supera la capacidad de oferta, generando oportunidades y tensiones a la vez.
Por qué es relevante esta operación
La próxima IPO de Cerebras representa una apuesta significativa por una tecnología disruptiva en el diseño de chips de inteligencia artificial. Su solución a escala de oblea implica desafíos técnicos y de producción que, de superarse, podrían cambiar el panorama del hardware para la IA. Sin embargo, las evidencias financieras actuales muestran lo que es habitual en estas startups intensivas en investigación y desarrollo: un crecimiento acelerado acompañado de pérdidas recurrentes y dependencia de pocos clientes grandes.
La evolución de Cerebras en el mercado bursátil ofrecerá una lectura clara sobre la percepción de los inversores acerca de su potencial y la viabilidad de su modelo de negocio. En un sector tan volátil y estratégico, esta salida a bolsa también será una prueba para otros fabricantes de hardware de IA que buscan financiación para competir en un mercado en expansión.
En definitiva, el proceso ofrece una visión de la complejidad de llevar una innovación tecnológica avanzada desde el laboratorio hasta un mercado global, enfrentando retos financieros, geopolíticos y técnicos en paralelo.
