Lies of P, el aclamado videojuego soulslike inspirado en Pinocho, acaba de anunciar una incorporación significativa en sus plantillas: un creador especializado en inteligencia artificial (IA) para sus futuros proyectos. Esta decisión ha generado expectación y debate, dado que se confirma que el rol de este profesional no estará directamente involucrado en el desarrollo de la esperada secuela.
El estudio responsable, Neowiz junto con su equipo interno ROUND8, ha detallado que el nuevo empleo se centrará en la aplicación de herramientas de IA generativa, como Midjourney y Stable Diffusion, para optimizar procesos de creación artística. Entre sus funciones destacan la generación de conceptos visuales iniciales, el apoyo en texturizado y modelado 3D mediante tecnologías de imagen a 3D, y el entrenamiento de modelos de IA adaptados al estilo artístico propio del estudio.
Cómo se usará la inteligencia artificial en Lies of P y otros proyectos
Desde Neowiz se ha aclarado que la integración de la inteligencia artificial tendrá un papel estrictamente auxiliar y en etapas preliminares, usándose para mejorar la eficiencia en tareas repetitivas y de base. La IA servirá como referencia interna para establecer direcciones visuales en la preproducción, sin que los activos finales del juego dependan de esta tecnología, sino de la labor de artistas profesionales.
Este enfoque busca construir una biblioteca visual propietaria basada en activos con derechos exclusivos del estudio para mantener el control creativo y legal. La oferta de trabajo especifica también la intención de mantenerse al tanto de las últimas tendencias en IA generativa y facilitar su uso dentro de los flujos de trabajo artísticos.
Reacciones y contexto en la industria
El anuncio ha sido recibido con escepticismo y cierto malestar por parte de la comunidad, que en redes sociales ha expresado preocupación por la posible pérdida de la identidad y calidad que caracterizó a Lies of P. Algunos seguidores temen que la incorporación de IA pueda diluir el carácter artesanal del arte y el desarrollo narrativo.
Sin embargo, es importante contextualizar que Neowiz no es un estudio emergente sino una compañía consolidada con ingresos significativos, y que la IA está siendo explorada progresivamente por sectores mayores del sector como Sony o Google, que ven en ella un instrumento para innovar. Aun así, también hay voces críticas que alertan del riesgo de un uso excesivo o inadecuado, y demandan transparencia en su aplicación.
La postura oficial de Neowiz recalca que en la secuela de Lies of P la inteligencia artificial no tendrá un papel directo en la producción, y que el equipo de arte realizará las tareas esenciales para conservar la integridad artística del título.
Este caso ejemplifica las tensiones actuales entorno al uso de la inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos, donde el equilibrio entre eficiencia, innovación y respeto por los procesos creativos tradicionales aparece como un reto complejo pero crucial para la industria.
En definitiva, la incorporación de especialistas en inteligencia artificial en estudios consolidados como Neowiz evidencia que esta tecnología se consolida como herramienta complementaria, pero su impacto real en la producción de contenidos que valoran los jugadores todavía está por verse.
