Anthropic ha alcanzado en el mercado secundario una valoración de un billón de dólares, por encima de OpenAI en ese mismo circuito privado. La cifra, revelada a partir de un informe de Business Insider, refleja hasta qué punto los inversores están dispuestos a pagar por exponerse a la inteligencia artificial, aunque eso no signifique que la empresa valga eso en términos de financiación reciente.
El caso es relevante porque vuelve a poner el foco en una diferencia que suele perderse en el ruido: no es lo mismo una valoración negociada en una ronda primaria que el precio al que algunos accionistas están dispuestos a vender sus participaciones en mercados privados. En Anthropic, esa brecha se ha vuelto especialmente llamativa.
Anthropic supera a OpenAI en el mercado secundario
Según la información publicada, Anthropic ha llegado a una valoración de 1 billón de dólares en Forge Global, una plataforma de negociación secundaria. En el mismo entorno, OpenAI se sitúa en torno a los 880.000 millones, por debajo de esa marca, pese a tener una valoración oficial reciente de alrededor de 850.000 millones.
La lectura inmediata sería que Anthropic ha adelantado a su rival. Pero conviene matizarlo: estas cifras no proceden de una bolsa pública ni de una ronda de financiación tradicional, sino de operaciones privadas entre compradores y vendedores con acceso limitado. Es un termómetro del interés inversor, no una fotografía exacta del valor corporativo.
En otras palabras, el mercado secundario mide tanto la escasez de acciones disponibles como el deseo de entrar en una compañía que muchos consideran estratégica. Cuando la oferta es reducida y la demanda crece, el precio puede dispararse con facilidad.
La valoración real de Anthropic sigue siendo otra
La valoración oficial de Anthropic sigue anclada en su última ronda de financiación, cerrada en febrero de este año, cuando la compañía recibió una valoración post-money consensuada de 380.000 millones de dólares tras un proceso de due diligence y negociación con inversores institucionales.
Ese dato es importante porque marca la referencia más sólida disponible. El salto hasta el billón en el mercado secundario no implica que la empresa haya multiplicado su valor contable o financiero en cuestión de semanas. Lo que indica, más bien, es que ciertos inversores están dispuestos a pagar una prima muy elevada por comprar acciones que no circulan libremente.
Ken Sawyer, cofundador y socio director de Saints Capital, explicó a Business Insider que un accionista de Anthropic habría ofrecido recientemente vender participaciones con una valoración de 1,15 billones. Esa cifra, por sí sola, ilustra hasta qué punto se ha tensionado el mercado privado de la inteligencia artificial.
Por qué el interés por Anthropic se ha disparado
La explicación no parece depender solo de la euforia general por la inteligencia artificial. Anthropic se ha consolidado como uno de los nombres más fuertes del sector gracias a Claude AI, su familia de modelos, y a una percepción creciente de que puede ocupar una posición especialmente sólida en la carrera de la IA generativa.
Glen Anderson, consejero delegado de Rainmaker Securities, resumió esa idea al señalar que existe una sensación de estar ante una oportunidad generacional y que Anthropic ocupa ahora mismo la posición de privilegio. También aseguró que la empresa ha recibido múltiples ofertas de firmas de capital riesgo, incluida una a una valoración de 960.000 millones, un nivel que habría parecido inasumible hace apenas unas semanas.
El fenómeno tiene otra derivada: la escasez. Si pocos accionistas quieren vender y muchos compradores quieren entrar, el precio sube con rapidez. Eso explica por qué algunos propietarios de participaciones hablan ya de una avalancha de propuestas, desde las más serias hasta las más extravagantes.
El mercado secundario de Anthropic no funciona como una bolsa
Conviene recordar que el mercado secundario no se comporta como una bolsa de valores. Las operaciones son opacas, dependen de acuerdos concretos y están condicionadas por el reducido número de participantes con acceso a ese tipo de transacciones. Además, los grandes fondos y actores con más capacidad financiera suelen marcar gran parte de la negociación.
Por eso, cuando se habla de una valoración de un billón de dólares para Anthropic, en realidad se está hablando de la disposición de algunos compradores a pagar esa cifra por una porción de la compañía, no de un consenso amplio y público. Esa diferencia es clave para evitar lecturas exageradas.
También ayuda a entender por qué el dato no debe leerse como una prueba definitiva de que Anthropic valga más que OpenAI en sentido absoluto. Lo que sí muestra es que, en este momento, el mercado privado otorga a Anthropic un atractivo muy alto y una expectativa de crecimiento muy agresiva.
OpenAI pierde brillo relativo en la negociación privada
La otra parte de la historia es que el interés por OpenAI parece haberse enfriado en comparación con Anthropic. Algunos operadores citados en el informe señalan que la demanda por acciones de OpenAI es más moderada e incluso que ciertas ofertas se sitúan por debajo de su última valoración primaria.
Eso no significa que OpenAI haya perdido peso en el sector. La compañía sigue siendo una de las más influyentes del ecosistema de IA y mantiene una escala mayor. Sin embargo, el mercado secundario parece premiar ahora a Anthropic por una combinación de crecimiento, percepción de margen de revalorización y narrativa de oportunidad.
La diferencia entre ambas también puede estar relacionada con la relación entre sus valoraciones secundarias y las primarias. En OpenAI, el salto es menor; en Anthropic, la distancia entre la valoración oficial y la que algunos inversores están dispuestos a pagar es mucho más amplia. Esa separación puede alimentar todavía más la especulación.
Bradley Horowitz, socio general de un inversor temprano en Anthropic y OpenAI, aseguró que reciben ofertas diarias “desde lo ridículo hasta lo sublime” y que no tienen intención de vender. Su comentario encaja con una realidad habitual en este tipo de compañías: los accionistas originales suelen pensar en plazos largos, mientras el mercado intenta anticipar movimientos inmediatos.
La noticia, en definitiva, no demuestra que Anthropic haya “ganado” la carrera frente a OpenAI, pero sí deja claro que la presión compradora sobre la compañía de Claude AI es extraordinaria. Si esa demanda se mantiene, el mercado secundario seguirá inflando las cifras. Si se enfría, la corrección puede ser tan rápida como el ascenso.
