Western Digital ha anunciado esta semana sus planes para avanzar en la evolución de los discos duros con grabación magnética asistida por calor (HAMR), con el objetivo de incrementar significativamente sus capacidades y mejorar su rendimiento en la era de la inteligencia artificial y la nube. La compañía prevé iniciar la producción en volumen de sus primeras unidades comerciales con esta tecnología en 2026, y adelanta una hoja de ruta que alcanza hasta discos de más de 140 terabytes a lo largo de la próxima década.
La apuesta de Western Digital pasa por una combinación de innovaciones en la tecnología de grabación, los formatos físicos y los mecanismos internos. Actualmente, tiene previsto lanzar discos duros de 3,5 pulgadas con hasta 40 TB (para tecnología CMR) o 44 TB (SMR) a finales de 2026, basados en una plataforma de 11 platos que utiliza cabezales HAMR con láseres de borde (edge-emitting) para calentar la aleación de hierro y platino (FePt) hasta su temperatura de Curie. Este calentamiento temporal reduce la coercividad magnética y permite escribir datos en áreas de menor tamaño, aumentando la densidad de grabación.
Innovación en láser vertical para superar limitaciones mecánicas y ópticas
Un obstáculo importante de los láseres edge-emitting radica en su forma y eficiencia. Según Ahmed Shihab, director de producto de Western Digital, estas fuentes láser son relativamente altas, lo que obliga a aumentar la distancia entre platos, limitando la cantidad de discos en un mismo espacio físico. Asimismo, estos láseres desperdician parte de la luz generada y presentan una tasa de fabricación baja debido a su complejidad, ya que no pueden testarse a nivel de oblea sino únicamente una vez ensamblados, lo que repercute en costos y producción.
Para resolver estas limitaciones, Western Digital ha desarrollado durante seis años y ha patentado una tecnología de láser vertical que emite la luz directamente hacia el medio magnético. Esta solución permite un acoplamiento energético más eficiente y reduce notablemente la altura total del cabezal, facilitando así un mayor número de platos en el mismo formato de 3,5 pulgadas y un aumento de la densidad areal hasta 10 TB por plato alrededor de 2028, frente a los 4 TB actuales por plato con las tecnologías de láser tradicionales.
Además, al fabricarse mediante procesos de litografía con capacidades de prueba a nivel de oblea, el nuevo láser vertical promete mejorar significativamente los rendimientos de fabricación.
Plataforma ampliada de hasta 14 platos y capacidad en ascenso
En paralelo, Western Digital trabaja en una plataforma para discos que podrán contener hasta 14 platos, otro factor clave para elevar las capacidades totales. Una versión con 12 platos será implementada inicialmente en discos de 60 TB basados en la tecnología ePMR en 2028, plataforma que también se compartirá con futuros discos HAMR, según han indicado desde la empresa. Esto sugiere una convergencia tecnológica que facilita la coexistencia y flexibilidad para clientes de centros de datos a gran escala, conocidos como hyperscalers.
El mantenimiento del perfil energético sin incrementos significativos es otro aspecto destacado, puesto que las innovaciones en capacidad no supondrán mayores consumos para los usuarios.
Otro avance relacionado es la incorporación de la tecnología Dual Pivot, un sistema de doble actuador que promete duplicar tanto el ancho de banda como las operaciones de entrada/salida secuenciales (IOPS). Aunque no se ha confirmado si estos discos Dual Pivot emplearán ePMR o HAMR, su despliegue está previsto para unidades de 60 TB a finales de 2027 y durante 2028, orientadas a responder las exigencias de aplicaciones de inteligencia artificial.
El horizonte hacia 140 TB y más allá
Las perspectivas planteadas por Western Digital no se limitan a la próxima década, sino que incluyen innovaciones en medios de grabación como granular ordenado (OG) y medios con patrones de bits (BPM), que requerirán técnicas de fabricación extremadamente precisas, incluyendo nanoimpresión, litografía de haz electrónico y otras avanzadas. Estas tecnologías permitirán un control milimétrico del calentamiento localizado necesario para escribir datos con alta fidelidad, reduciendo interferencias entre bits adyacentes.
Según las estimaciones de la compañía, estas mejoras conjuntas podrían conducir a discos duros con capacidades de hasta 140 TB en los años 2030, combinando la densidad por plato ampliada hasta 10 TB y la multiplicidad de hasta 14 platos en una sola unidad.
Este desarrollo ofrece un camino a seguir para los discos duros en un contexto donde las necesidades de almacenamiento continúan creciendo, pero donde la competencia con unidades de estado sólido y otras tecnologías también se intensifica. La mejora de la eficiencia energética, la producción en volumen viable y la capacidad para grandes entornos de datos marcan el valor real de estos avances, más allá de las cifras puras.
Western Digital, mediante esta hoja de ruta tecnológica, intenta consolidar la relevancia y la viabilidad futura de los discos duros como componente fundamental en infraestructuras de almacenamiento masivo, sobre todo en sectores que requieren almacenar y procesar volúmenes ingentes de información, como la inteligencia artificial, el big data y la computación en la nube. La posibilidad de alcanzar discos de 100 TB en torno a 2029-2030, con consumos controlados y mejoras sustanciales en rendimiento y durabilidad, puede ayudar a equilibrar el ecosistema de almacenamiento, combinando la rapidez de las memorias sólidas con la relación coste-capacidad que ofrecen los discos duros.
Por tanto, aunque estas novedades seguirán requiriendo desarrollos técnicos y comerciales para su plena implantación, representan una apuesta estratégica que mantiene vivo un sector clave para la evolución digital global.
