Thermaltake ha presentado recientemente los modelos Retro 260 TG Micro Tower y Retro 360 TG Mid-Tower, dos chasis que combinan un diseño inspirado en los años 90 con especificaciones adaptadas para configuraciones gaming y de alto rendimiento.
Estos nuevos chasis de la serie Thermaltake Retro se distinguen por un diseño con una estética nostálgica que recuerda a los ordenadores beige y cúbicos de aquella época, pero con componentes modernos que incluyen paneles de vidrio templado, soporte para radiadores y ventiladores ARGB.
Características y especificaciones principales del Retro 260 TG Micro Tower
El Retro 260 TG es una torre micro-ATX de dimensiones compactas, 260 x 460 x 510 mm, orientada a usuarios que cuenten con espacio limitado en sus escritorios. Es compatible con placas base micro-ATX y mini-ITX, permitiendo instalar tarjetas gráficas de hasta 340 mm y disipadores de CPU de hasta 165 mm. En cuanto a la fuente de alimentación, acepta tanto formatos SFX como ATX de hasta 160 mm.
En materia de refrigeración, puede albergar radiadores de 360 mm en la parte frontal o superior y de 240 mm la parte trasera, con capacidad para instalar hasta siete ventiladores en total. Incluye de fábrica dos ventiladores ARGB, panel lateral de vidrio templado de 4 mm para exhibir el interior y un frontal de malla optimizado para el flujo de aire, aunque este podría mejorar respecto a otros modelos centrados exclusivamente en la ventilación.
Además, incorpora una bahía externa para discos duros que puede alojar hasta dos unidades de 3.5 o 2.5 pulgadas. La gestión de cables se realiza con un espacio trasero de 23 mm y filtros antipolvo magnéticos para facilitar el mantenimiento. El precio estimado ronda los 99 dólares, con lanzamiento global previsto para noviembre.
Retro 360 TG Mid-Tower: más espacio y conectividad
Por su parte, el Retro 360 TG es una torre media ATX algo más grande, con dimensiones de 235 x 505 x 510 mm. Su compatibilidad se extiende a placas base ATX, micro-ATX y mini-ITX, con soporte para tarjetas gráficas de hasta 415 mm y disipadores de hasta 185 mm de altura. Además, puede alojar fuentes ATX de hasta 220 mm.
El sistema de refrigeración es más robusto, con capacidad para radiadores hasta 420 mm y hasta diez ventiladores instalables, incluyendo tres ventiladores ARGB preinstalados. Presenta características avanzadas como soporte para montaje vertical de la gráfica mediante un kit opcional y un panel frontal con dos puertos USB 3.2 Gen 2 tipo C, dos USB 3.0 y salida de audio, lo que facilita la conectividad directa.
Construido con acero y plástico, mantiene la línea estética retro de su hermano menor, con capacidad para hasta nueve unidades de almacenamiento HDD o SSD. Su precio es aproximadamente de 129 dólares, con disponibilidad también en noviembre.
Una propuesta que mezcla nostalgia y tecnología actual
La apuesta de Thermaltake con la serie Retro destaca por su combinación de un diseño clásico, recordando a los equipos de los años 90, con la adaptabilidad necesaria para los componentes actuales. Esto puede atraer a usuarios interesados en crear configuraciones temáticas que integren un toque vintage sin renunciar a la calidad y rendimiento.
No obstante, la elección de materiales plásticos en partes no estructurales ha sido motivo de discusión, especialmente considerando el precio de ambos modelos. Asimismo, aunque el flujo de aire ha sido trabajado con paneles de malla, no compite al nivel de cajas especializadas en refrigeración pura como las series Lancool de Lian Li.
En comparación con otros chasis gaming orientados a ofrecer buen diseño y funcionalidad, como los Fractal Design Pop o la serie H de NZXT, estos modelos de Thermaltake ofrecen una propuesta distinta centrada en la estética y la personalización con iluminación ARGB y opciones de montaje versátiles.
Con el lanzamiento inminente, aún faltan análisis prácticos más detallados para evaluar su rendimiento real en flujo de aire y facilidad de montaje, aspectos que serán clave para que la comunidad valore estos modelos más allá de su propuesta visual.
La llegada de los chasis Retro 260 TG y 360 TG señala un interés por parte de Thermaltake en explorar nichos de mercado donde la estética tiene tanto peso como la funcionalidad, un enfoque que puede abrir nuevas tendencias en diseño de componentes para ordenadores personalizados.
