Las tarjetas de expansión Xbox Series X S, diseñadas originalmente para ampliar la capacidad de almacenamiento en estas consolas, pueden utilizarse finalmente en ordenadores personales mediante un adaptador CFexpress económico. Este hallazgo, confirmado a través de pruebas realizadas por usuarios y medios especializados, ofrece una alternativa interesante ante la crisis de componentes que afecta a la industria del almacenamiento.
Microsoft había apostado por una solución propietaria para sus consolas Xbox Series X y S: tarjetas de expansión fabricadas por Seagate y Western Digital con conector CFexpress Type B. Por su parte, Sony ofrece a los usuarios de PlayStation 5 un puerto dedicado para unidades M.2 estándar, una diferencia clave que limita el uso externo de estas tarjetas Xbox. Sin embargo, un usuario de Reddit ha demostrado que con un adaptador adecuado, estas tarjetas pueden integrarse en un PC y funcionar como almacenamiento local.
Funcionamiento y requerimientos técnicos para usar tarjetas de expansión Xbox Series X S en PC
Las tarjetas de expansión Xbox emplean el protocolo NVMe sobre PCIe 4.0 x2 con el conector CFexpress Type B, lo que permite su conexión en placas base que dispongan de ranuras PCIe. Para aprovecharlas en un ordenador, se necesita un adaptador que convierta la interfaz CFexpress a una ranura PCIe o M.2 convencional compatible. Existen modelos muy asequibles en el mercado por entre 15 y 30 euros, accesibles en plataformas como Amazon o AliExpress.
Tras conectar la tarjeta, es imprescindible formatearla previamente en Windows para usarla como un SSD estándar, ya que el sistema de archivos propio de Xbox no es reconocible en otros sistemas operativos. Una vez formateada, el sistema detecta la unidad con velocidades de lectura y escritura secuenciales de hasta aproximadamente 1.560 MB/s y 1.420 MB/s, respectivamente, según pruebas con CrystalDiskMark.
Estas cifras no alcanzan el rendimiento máximo teórico de una conexión PCIe 4.0 x4 —que supera los 7.000 MB/s— debido a limitaciones del firmware propietario que prioriza el uso en consola. Sin embargo, esta velocidad es suficiente para tareas generales de almacenamiento y puede ofrecer un rendimiento aceptable para archivos pesados o como almacenamiento suplementario en PC.
Limitaciones y consideraciones al usar las tarjetas Xbox en PC
A pesar de esta compatibilidad, existen algunas restricciones prácticas. El firmware bloquea las particiones normales, por lo que la unidad no puede utilizarse para instalar sistemas operativos ni ejecutar juegos de PC directamente. Tampoco es un sustituto válido para dispositivos SSD de alto rendimiento ni para almacenamiento principal en equipos exigentes.
Además, estas tarjetas tienen una tendencia a calentarse, alcanzando temperaturas cercanas a 70 ºC durante el uso intenso, lo que obliga a instalar disipadores para evitar problemas de estabilidad o pérdida de rendimiento. La compatibilidad se ha comprobado de forma exitosa en Windows 10 y 11, aunque en Linux requiere drivers específicos y presenta un soporte más limitado.
Una oportunidad económica ante el aumento de precios en almacenamiento
En un contexto marcado por la subida de precios de memorias y almacenamiento por la demanda relacionada con la inteligencia artificial y otras tecnologías, reutilizar tarjetas de expansión Xbox puede suponer una solución más asequible para ampliar espacio en ordenadores. Los modelos de Western Digital suelen ser algo más económicos que los de Seagate, aunque ambos comparten especificaciones y certificación oficial para Xbox, lo que garantiza un rendimiento similar bajo esta solución no oficial.
Los tamaños varían desde 500 GB, con precios aproximados de 100 euros, hasta capacidades de 4 TB, aunque estos modelos de mayor tamaño solo están disponibles en versión Seagate. Encontrar estas tarjetas de segunda mano o en oferta puede ser una opción atractiva para quienes busquen almacenamiento PCIe 4.0 a precios más contenidos.
Es importante destacar que este uso no recibe soporte oficial por parte de Microsoft o los fabricantes, aunque no anula la garantía, y está orientado a un público que tenga conocimientos técnicos para el montaje y configuración de hardware.
En definitiva, la compatibilidad de las tarjetas de expansión Xbox Series X S con PC mediante adaptadores CFexpress amplía el espectro de uso de estos dispositivos, generando una opción económica para usuarios híbridos o que dispongan ya de estas tarjetas sin darles otro uso.
