La reciente edición en vinilo de la banda sonora de Riven, secuela del clásico Myst, ha generado una división en la comunidad por el uso de arte generado por IA en el diseño del gatefold. Robyn Miller, co-creador del juego y compositor de la banda sonora, ha defendido públicamente la utilización de estas herramientas en la creación artística.
La polémica surgió tras la publicación de imágenes del vinilo en el subreddit de Myst, donde varios usuarios señalaron que la ilustración del Age 234, obra de Miller, presentaba características típicas de arte generado por inteligencia artificial. En respuesta, Miller confirmó que sí utilizó herramientas de IA para finalizar las imágenes, aunque matizó que el proceso comenzó con bocetos tradicionales realizados a lápiz.
El proceso creativo detrás del arte generado por IA en Riven
Robyn Miller explicó que la tecnología de inteligencia artificial le ha permitido evolucionar iterativamente el diseño original. Tras el esquema inicial a mano, realizó múltiples ajustes en detalles como el ángulo, el tipo de película simulada, el grano, la hora del día o las condiciones meteorológicas, afinando la imagen mediante «decenas de iteraciones».
Este método, según Miller, supone un proceso de prueba y error continuo, con avances y retrocesos controlados, hasta llegar a un resultado que responde a una visión artística definida. En sus palabras: «Las herramientas están lo suficientemente avanzadas que, una vez que tienes un concepto, especialmente un boceto, llegar a una imagen final no es tan difícil».
Respuesta ante las críticas y reflexiones sobre el arte digital
Además de justificar su método, Miller aprovechó para defenderse frente a las acusaciones de crear «arte de baja calidad» utilizando IA. Señaló que la falta de intención o pensamiento crítico en el arte, independientemente de la técnica, es lo que genera resultados mediocres.
«Desde el inicio de mi carrera he sido un adoptador temprano de nuevas herramientas. Las herramientas no hacen el arte, el artista hace el arte. Cualquier artista puede coger un pincel y, sin pensar, crear algo de baja calidad», afirmó, poniendo en duda la idea extendida de que el arte generado por IA sea inherentemente superficial o poco valioso.
La postura de Fangamer y sus políticas sobre el uso de IA
Fangamer, responsable de la producción del vinilo, emitió un comunicado tras la difusión de la noticia. Aclararon que su política prohíbe la inclusión de arte generado por IA en sus productos, aunque reconocen que ese criterio no se había comunicado específicamente a todos los artistas externos, especialmente en proyectos iniciados antes de la popularización de estos sistemas.
La compañía añadió que, en este caso, su papel se limitó a cuestiones de diseño y producción, y no estaba al tanto de las herramientas utilizadas para crear la ilustración del gatefold. Fangamer también ofrece a los compradores insatisfechos la posibilidad de cancelar o devolver el producto sin preguntas.
Finalmente, anunciaron que están revisando sus acuerdos con artistas y colaboradores para incluir cláusulas que regulen explícitamente el uso de inteligencia artificial, buscando evitar conflictos futuros.
Esta situación refleja un debate creciente en el sector del arte digital y los videojuegos, donde la incorporación de nuevas tecnologías plantea preguntas sobre autenticidad, autoría y estándares de calidad.
El uso de arte generado por IA en productos relacionados con videojuegos clásicos como Riven abre un escenario donde la tradición y la innovación tecnológica convergen, aunque no sin tensiones. La postura de Robyn Miller y Fangamer ilustra estos matices y prepara un terreno donde la regulación del uso de IA en la creación artística se vuelve cada vez más necesaria.
