Resultados Nvidia: la compañía ha anunciado ingresos récord de 81.615 millones de dólares en el primer trimestre fiscal 2027, impulsados por la venta masiva de plataformas para inteligencia artificial.
Además del volumen de negocio, la noticia contiene un cambio contable relevante: Nvidia dejará de reportar las ventas de tarjetas gráficas de cliente —tanto gaming como profesionales— como categorías separadas y las integrará en informes basados en mercados de despliegue.
Resultados Nvidia y la nueva clasificación por mercados
En el trimestre cerrado el 28 de abril, Nvidia declaró 81.615 millones de dólares de ingresos GAAP, un 20% más respecto al trimestre anterior y un 85% más interanual. El beneficio neto fue de 58.321 millones de dólares, con un margen bruto del 74,9%.
La compañía ha reestructurado cómo presenta sus cifras: en adelante informará por dos plataformas principales, Data Center y Edge Computing. Dentro de Data Center habrá dos subsegmentos —Hyperscale y ACIE (AI Clouds, Industrial & Enterprise)—; Edge Computing incluirá PCs, estaciones de trabajo, robótica, automoción, consolas y telecomunicaciones.
En términos de ventas por producto, Nvidia reportó 74.55 miles de millones en hardware de cómputo y redes, mientras que las ventas de hardware gráfico ascendieron a 7.065 miles de millones, un 20% más secuencial y un 85% interanual.
Qué implica el cambio para las tarjetas gráficas y el mercado
El cambio de desglose tiene dos efectos inmediatos. Primero, subraya que la prioridad de Nvidia es la IA y la venta de infraestructura a centros de datos; segundo, reduce la visibilidad pública sobre el negocio de tarjetas gráficas como línea independiente.
En la práctica, esto significa que las ventas de GPUs seguirán existiendo —y siguen siendo cuantiosas— pero aparecerán repartidas entre los nuevos segmentos. Es significativo que las ventas gráficas —7.065 miles de millones— superen por sí mismas el total del segmento Edge (6.369 miles de millones), lo que sugiere que Nvidia integrará esas cifras en múltiples categorías de mercado en lugar de mantener una etiqueta única de «gráficas».
Respecto al Data Center, las ventas se repartieron casi a la par: 37.869 miles de millones a hyperscalers y 37.377 miles de millones al segmento ACIE. Esa proximidad refuerza la tesis de la compañía: los grandes proveedores en la nube compran a gran escala, pero el mercado empresarial industrial (ACIE) tiene un potencial masivo porque son miles de clientes que no pueden invertir en silicio propio.
Jensen Huang ha defendido que ACIE crecerá hasta superar a hyperscalers a medida que la IA se despliegue en empresas, administraciones y sectores industriales. No es un detalle menor: al segmentar así, Nvidia intenta mostrar crecimiento sostenible más allá de las compras cíclicas de los grandes hiperescalares.
En su guía para el siguiente trimestre, Nvidia espera ingresos aproximados de 91.000 millones de dólares (±2%), un margen bruto GAAP alrededor del 74,9% y gastos operativos GAAP en torno a 8.500 millones. La compañía advierte que no planea enviar hardware de IA a China durante ese periodo.
Un apunte crítico: el titular confuso que circuló en algunos medios mezcló “beneficio” e “ingresos”; lo informado por Nvidia corresponde a ingresos (revenue) y a un beneficio neto muy elevado, no a un «beneficio trimestral de 81.6B» como si fuera la ganancia bruta del ejercicio.
El nuevo formato facilita que Nvidia muestre el peso de sus plataformas de IA y centros de datos, pero complica el seguimiento granular del negocio gaming y profesional. Para analistas y aficionados, esto hará más difícil saber exactamente cómo evolucionan las ventas de productos como GeForce o Quadro sin buscar desgloses internos.
En términos estratégicos, la división Hyperscale vs ACIE tiene sentido: los hyperscalers pueden desarrollar silicio propio o integrar ofertas de terceros, lo que limita el crecimiento de Nvidia en ese subsegmento; por el contrario, ACIE es amplio, fragmentado y, en teoría, más accesible para la oferta de Nvidia a escala de rack.
Lo que Nvidia no aclara todavía es cómo facilitará a inversores y analistas el seguimiento de las ventas de tarjetas gráficas dentro del nuevo marco, y si la reasignación de ingresos afectará la comparabilidad histórica de sus cuentas.
