El ingeniero marroquí Yassine Kasmi ha presentado Aeris-10, un sistema de radar DIY de código abierto que ofrece un alcance máximo de 20 kilómetros. Esta iniciativa destaca por su notable reducción de costes en comparación con alternativas comerciales cuyo precio habitual ronda los 250.000 euros.
El desarrollo de Aeris-10 representa un aporte significativo en la accesibilidad tecnológica, especialmente para proyectos de vigilancia aérea con presupuestos limitados. Kasmi, fundador de Aeris Radar, ha compartido en GitHub los esquemáticos, el firmware, la lista de materiales y el software de control necesarios para reproducir el radar, ofreciendo una plataforma abierta para entusiastas y profesionales.
Aeris-10: detalles técnicos y funcionalidades
El radar funciona en la banda X (alrededor de 10 GHz) y se basa en una arquitectura tecnológica combinada que integra una placa Raspberry Pi 5 como procesador principal y un FPGA Xilinx Artix-7 para el procesamiento avanzado de señales a través de transformadas rápidas de Fourier (FFT) y algoritmos de detección de objetivos móviles.
El sistema dispone de dos variantes principales: la 10N Nexus, con un alcance de hasta 3 km y una antena patch array 8×16, y la versión 10E Extended, que puede alcanzar hasta 20 km gracias a una antena tipo waveguide con matriz 32×16. Ambas configuran un radar de fase real, capaz de ajustar hasta 45 grados en elevación y azimut.
El software open source incluye una interfaz gráfica basada en web que permite controlar y monitorizar el radar, con funcionalidades como indicación de objetivos móviles, estimación de velocidad por efecto Doppler y control de alarmas falsas mediante CFAR (Constant False Alarm Rate).
Costes, disponibilidad y desafíos del proyecto
El coste estimado del kit para montaje propio se sitúa en torno a 2.500 euros para la versión básica y sobre 3.600 euros para la extendida. Estas cifras representan una reducción de aproximadamente el 95% respecto a los precios comerciales de radares equivalentes, que pueden superar los 120.000 euros, e incluso los 200.000 euros para sistemas de mayor alcance.
No obstante, la construcción requiere una alta experiencia en electrónica y mecánica, incluyendo soldadura de radiofrecuencia y calibración de la matriz de antenas. Además, el equipamiento para las pruebas puede suponer un gasto adicional considerable, valorado en decenas de miles de euros.
Legalmente, el uso de frecuencias en banda X está restringido en la mayoría de jurisdicciones, por lo que quien decida montar el sistema debe comprobar la regulación local para evitar infracciones.
Innovación abierta y posibles aplicaciones
Aeris-10 responde a una necesidad de democratización tecnológica, acercando la vigilancia aérea y la detección de drones o vehículos pequeños a países y entidades con recursos limitados. Kasmi ha optado por modificar primero la licencia inicial MIT por una CERN-OHL-PT más adecuada para proteger el hardware en proyecto open source.
El sistema ha sido probado en escenarios reales con detección de drones a distancias superiores a 10 kilómetros. Entre sus aplicaciones previstas se encuentran la vigilancia civil, el control aéreo de bajo coste y la investigación académica.
El éxito inicial en la plataforma GitHub, con miles de estrellas y repercusión en comunidades técnicas, ha motivado la colaboración con la plataforma Crowed Supply para lanzar versiones comerciales del kit con mayor soporte a partir del tercer trimestre del año próximo.
Este proyecto evidencia la capacidad disruptiva de desarrollos independientes para afrontar la hegemonía de grandes fabricantes, aunque sin perder de vista las limitaciones técnicas y legales inherentes.
El radar DIY Aeris-10 abre nuevas vías para el acceso a tecnología avanzada, pero requiere habilidades técnicas suficientes y un escrupuloso respeto a normativas. Su publicación plantea un escenario en el que la tecnología militar y civil se vuelve más accesible, con la consiguiente necesidad de regulación y control.
