Meta ha anunciado un cambio significativo en su estrategia con Horizon Worlds, la plataforma que pretendía ser su metaverso inmersivo. La compañía separa oficialmente Horizon Worlds de su sistema Quest de realidad virtual (VR) para convertirlo en una plataforma enfocada casi exclusivamente en dispositivos móviles. Este movimiento refleja un reconocimiento claro de que el mercado de la realidad virtual no ha evolucionado al ritmo esperado.
Horizon Worlds se adapta al entorno móvil y abandona la prioridad en VR
Según un comunicado de Samantha Ryan, vicepresidenta de contenidos de Reality Labs, Meta está redirigiendo sus esfuerzos hacia el ecosistema de desarrolladores de realidad virtual, mientras transforma Horizon Worlds en una experiencia predominantemente móvil. Esta decisión representa un cambio radical respecto al plan inicial de construir un mundo virtual inmersivo como futuro centro de interacción online.
El propio Andrew Bosworth, director tecnológico y jefe de Reality Labs, ha reconocido que «la industria de la VR no ha crecido tanto ni tan rápido como esperábamos». Aun así, Meta asegura que mantendrá inversión a largo plazo en VR y que tiene previsto lanzar nuevos dispositivos Quest, incluido un casco específicamente orientado al gaming, según recientes filtraciones de Business Insider.
Este ajuste también responde a los recortes en Reality Labs, división que lleva años sin ser rentable, y a la mayor apuesta de la compañía por hardware vinculado a inteligencia artificial, como sus gafas inteligentes.
Repercusiones inmediatas para los usuarios de Quest
La transformación de Horizon Worlds tiene un impacto directo en los usuarios que adquirieron un casco Quest con la expectativa de disfrutar de contenido exclusivo y de calidad. Meta ha cerrado varios estudios internos de desarrollo para VR, aceptando que el 86 % del tiempo efectivo de uso en sus cascos corresponde a aplicaciones de terceros. Esto obliga a la empresa a depender más de desarrolladores externos para sostener la plataforma, reduciendo su producción propia de contenido.
Para compensar, Meta ha anunciado mejoras en herramientas de monetización para creadores, mayor visibilidad en la tienda, nuevas secciones como «Ofertas» y más canales de comunicación entre desarrolladores y usuarios. En 2025, su servicio Horizon+ superó el millón de suscriptores activos con un catálogo de más de 100 títulos, aunque la compañía advierte que los grandes lanzamientos desarrollados internamente al estilo de Sony o Valve no serán protagonistas en su oferta.
Además, Horizon Worlds eliminará los mundos individuales de su tienda en VR y los separará también en la aplicación móvil. Este cambio busca destacar las aplicaciones tradicionales de realidad virtual que solían quedar eclipsadas dentro del contenido de Horizon Worlds.
El enfoque móvil como respuesta a las limitaciones de la VR
Desde 2023 Meta trabaja en versiones móviles y web de Horizon Worlds, y ahora el foco se sitúa en el móvil como plataforma principal. Este giro implica competir con títulos y plataformas como Roblox o Fortnite, que ofrecen mundos generados por usuarios y cuentan con sistemas de monetización consolidado.
El modelo móvil tiene ventajas claras: la base de usuarios es mucho más amplia frente a los millones activos en Quest, y eliminar la necesidad de hardware específico facilita el acceso. Además, la monetización mediante juegos gratuitos con compras integradas resulta más rentable que la venta directa de software VR premium. Desde esta perspectiva, Meta admite que durante 2025 el mayor aumento en su plataforma VR fue un 13 % en compras dentro de aplicaciones.
A través del Creator Fund lanzado en 2025, la compañía incrementó de forma significativa la creación de mundos exclusivos para móvil, pasando de cero a más de 2.000. Esto multiplicó por cuatro los usuarios activos mensuales en esta plataforma, con varios creadores alcanzando ingresos sustanciales aunque modestos en comparación con gigantes como Roblox.
De la realidad virtual a un ecosistema de dispositivos inteligentes
Este viraje debe contextualizarse dentro de la estrategia general de Meta, que está recuperando proyectos de dispositivos wearables. Destaca la reactivación del smartwatch Malibu 2, cancelado en 2022, con un lanzamiento previsto para este año y diseñado para seguimiento de salud e integración con Meta AI. Este reloj funcionará en conjunto con las actuales gafas inteligentes y un proyecto de gafas de realidad aumentada planificado para 2027.
Así, Meta parece apostar por un conjunto de dispositivos discretos y con inteligencia artificial integrada, desplazando el protagonismo de los cascos voluminosos de realidad virtual. Esta evolución implica abandonar la idea original de un metaverso inmersivo basado en horas de interacción con casco, apostando por experiencias más accesibles y adaptadas al uso cotidiano.
La transformación de Horizon Worlds y el replanteamiento del metaverso en Meta refleja los retos que enfrenta la realidad virtual para consolidarse comercialmente. La empresa se adapta al mercado móvil, donde la escala y la monetización son más viables, mientras mantiene un compromiso cauteloso con la VR enfocada en el gaming y desarrolla un ecosistema de wearables que podrían redefinir la concepción de la interacción tecnológica en los próximos años.
