Meta ha iniciado un ambicioso proyecto para suministrar energía a sus centros de datos de inteligencia artificial mediante energía solar desde órbita. La empresa planea colocar satélites que recojan luz solar en una órbita geosincrónica a unos 22 000 millas de la Tierra y enviar esa energía a receptores terrestres, con el fin de mantener un suministro eléctrico estable y continuo.
Este anuncio responde a la creciente demanda eléctrica de la infraestructura de inteligencia artificial, que está comenzando a ejercer una presión considerable sobre las redes eléctricas actuales. La capacidad reservada por Meta alcanza 1 gigavatio (GW) de potencia solar orbital, junto con un acuerdo para almacenamiento energético a largo plazo por 100 gigavatios-hora (GWh), según confirmó la compañía.
Cómo funciona la energía solar desde órbita
La energía solar que se genera en la Tierra enfrenta uno de sus principales problemas en la intermitencia: la producción depende de la luz solar disponible, afectada por el ciclo día-noche y las condiciones meteorológicas. La apuesta de Meta y del proveedor Overview Energy pretende resolver esta limitación ubicando paneles solares en el espacio, donde la luz solar es prácticamente constante.
Estos satélites estarán en una órbita geosincrónica fija que permite una exposición continua al sol, de manera que podrán capturar energía de forma ininterrumpida. La energía recolectada se transmitirá hacia estaciones receptoras en la superficie terrestre mediante luz infrarroja de baja intensidad, que posteriormente será convertida en electricidad para integrarse a la red eléctrica habitual.
Un aspecto relevante del sistema es que aprovecha la infraestructura existente, ya que las estaciones receptoras podrían coincidir con plantas solares actuales, las cuales normalmente interrumpen su producción durante la noche. De este modo, se extendería la generación para garantizar suministro 24 horas, un reto habitual en energías renovables.
Almacenamiento para una energía renovable estable
Aunque Meta promueve la generación orbital, el almacenamiento sigue siendo un componente crucial para mantener la estabilidad energética. Para ello ha firmado un acuerdo con Noon Energy, una empresa especializada en sistemas de almacenamiento de ultralarga duración.
A diferencia de las baterías de ion de litio, diseñadas para almacenamiento de pocas horas, el almacenamiento mediante células de combustible sólido reversible y sistemas basados en carbono permite almacenar electricidad durante más de 100 horas continuas. Meta ha reservado una capacidad máxima de 1 GW y 100 GWh de almacenamiento, con un proyecto piloto de 25 MW y 2,5 GWh previsto para 2028.
Contexto actual de la energía en los centros de datos de IA
Los centros de datos que soportan sistemas de inteligencia artificial requieren cantidades crecientes de energía, lo que provoca un desafío en términos de sostenibilidad y coste. Grandes tecnológicas como Meta, Microsoft o Google ya invierten en proyectos de energía renovable como solar, eólica, geotérmica e incluso nuclear, pero la intermitencia y la dificultad para almacenar energía de forma estable limitan por ahora estas iniciativas.
Meta reporta haber firmado contratos para más de 30 GW de energía renovable, incluyendo 7,7 GW de nuclear y proyectos geotérmicos. La combinación de energía solar orbital y almacenamiento de ultralarga duración forma parte de una estrategia destinada a asegurar fuentes energéticas fiables y continuas para sus expansiones futuras.
La puesta a prueba de la tecnología espacial está prevista para 2028, con una posible implantación comercial alrededor de 2030, si supera la demostración con éxito. Este proyecto supone uno de los esfuerzos más innovadores y ambiciosos para buscar una solución viable a las limitaciones energéticas de las infraestructuras de inteligencia artificial.
En definitiva, la iniciativa de Meta podría marcar un punto de inflexión en la integración de energías limpias para la tecnología, señalando el potencial de la energía solar recogida en el espacio para complementar la red terrestre con un suministro constante, estable y menos dependiente de las condiciones atmosféricas.
