Huawei anticipa alcanzar unos ingresos de aproximadamente 12.000 millones en 2026 derivados de la venta de chips de IA, impulsada por la demanda de sus propios modelos y el apoyo de grandes firmas tecnológicas chinas. Esta cifra supone un aumento anual superior al 60%, evidenciando una transformación acelerada en el mercado nacional de procesadores para inteligencia artificial.
Este escenario alcanza una mayor relevancia ante la caída prácticamente total de la cuota de mercado de Nvidia en China, conocida por haber liderado con amplia diferencia el sector de aceleradores para IA. La rápida adopción de los procesadores Ascend 950PR de Huawei por parte de compañías como Alibaba, ByteDance y Tencent sitúa a la firma china como el principal proveedor doméstico, en un sector que según Morgan Stanley podría crecer hasta los 67.000 millones en 2030.
El impacto del modelo DeepSeek V4 en la demanda de chips de IA
Uno de los factores cruciales en esta transición es la publicación en abril de DeepSeek V4, un modelo de lenguaje optimizado para la arquitectura Ascend de Huawei y su ecosistema de software CANN, en lugar de para CUDA, el estándar de Nvidia. Según reportes del South China Morning Post, Huawei colaboró estrechamente con DeepSeek durante el desarrollo del modelo, permitiendo que sus productos fueran compatibles desde el primer día.
DeepSeek V4 emplea un formato numérico FP8, soportado únicamente por el procesador 950PR a nivel doméstico, que equilibra rendimiento y coste por consulta con un diseño eficiente para tareas de inferencia. Este modelo utiliza una arquitectura de mezcla de expertos con hasta un billón de parámetros, activando aproximadamente 37.000 millones en cada paso, favoreciendo un tipo de hardware optimizado para ese tipo de cálculos.
La disponibilidad exclusiva de optimización temprana para Huawei, y no para Nvidia o AMD, ha acortado los plazos de adquisición en el sector cloud chino, elevando precios del 950PR en torno al 20%.
Limitaciones productivas y avance tecnológico en la fabricación de chips de IA de Huawei
La producción de estos procesadores depende principalmente de SMIC, la fundición china líder, que fabrica el 950PR con un proceso de 7 nm sin litografía EUV. Huawei apunta a fabricar cerca de 750.000 unidades en el presente año, aunque esta cifra probablemente sea insuficiente para satisfacer la demanda creciente.
SMIC trabaja en ampliar su capacidad en procesos avanzados para multiplicar la producción de chips de 7 y 5 nm, con objetivos ambiciosos que podrían llegar hasta medio millón de wafers mensuales para 2030. A pesar de ello, la calidad de producción (yield) y los largos tiempos de ciclo, cercanos a ocho meses frente a los tres meses de líderes como TSMC, suponen retos significativos.
Por otra parte, Huawei ha desarrollado su propia memoria de alta velocidad HBM, en colaboración con CXMT, aunque el ritmo de producción competitiva de este componente aún genera incertidumbre.
La abrupta caída de Nvidia en el mercado chino de chips de IA
El descenso de Nvidia se ha confirmado en declaraciones públicas de su consejero delegado, quien admitió que actualmente su cuota en China es nula. La política de restricciones a la exportación por parte de Estados Unidos, combinada con regulaciones contradictorias de Pekín, ha creado un bloqueo que impide la comercialización efectiva de productos como el H200.
Estas circunstancias han llevado a que Nvidia informe en sus memorias financieras que no espera ingresos por computación de centros de datos en China, mientras que analistas prevén que su participación en GPUs de IA del país podría caer de un 66% en 2024 a menos de un 10% en los próximos años. Paralelamente, empresas nacionales están asumiendo la mayor parte de la demanda.
Características y rendimiento del procesador Ascend 950PR
El Ascend 950PR se sitúa en prestaciones entre la generación Hopper de Nvidia, con mejor rendimiento que el modelo restringido H20 en un factor estimado de 2,8, aunque por debajo del actual H200 en capacidad de cálculo y ancho de banda de memoria.
Para compensar limitaciones, Huawei utiliza conexiones ópticas que permiten ensamblar múltiples procesadores a gran escala, creando sistemas como CloudMatrix 384 con un rendimiento aproximado de 300 petaflops, aunque con un consumo energético considerablemente mayor que las equivalentes configuraciones de Nvidia.
Este chip está orientado principalmente a la inferencia, mientras que su sucesor, el 950DT, enfocado en entrenamiento profundo, llegará a finales de año para cubrir esa necesidad crítica en modelos de gran escala.
Respecto a la comunidad de desarrollo, el ecosistema CANN cuenta ya con más de cuatro millones de programadores, pero continúa siendo mucho menor que la base de usuarios de CUDA, lo que podría limitar la adopción de aplicaciones externas a medio plazo.
En definitiva, la trayectoria de Huawei en este sector refleja una combinación de avances tecnológicos, apoyo institucional y barreras externas que han modificado radicalmente el panorama del mercado chino de chips de IA. Su capacidad para mantener el crecimiento dependerá de cómo supere los desafíos productivos y la competencia tecnológicamente avanzada en el futuro próximo.
