Los fabricantes chinos de chips han alcanzado un récord histórico en beneficios durante 2025, un hecho relevante por el contexto de creciente competencia interna y restricciones comerciales aplicadas por Estados Unidos. Sin embargo, estos beneficios se han conseguido mientras los márgenes de ganancia se contraen, evidenciando tensiones en la rentabilidad del sector en China.
Margen de beneficio y competencia creciente en la industria de chips China
A pesar del auge en ingresos, la rentabilidad bruta de los principales proveedores de equipos para la fabricación de semiconductores en China experimentó un descenso generalizado durante 2025. La producción local crece, pero la competencia de precios entre proveedores nacionales está erosionando márgenes que antes disfrutaban las empresas extranjeras que operaban en el mercado chino.
Naura Technology Group, uno de los mayores proveedores por variedad de productos, mostró un aumento significativo en sus ingresos con 27.140 millones de yuanes en los primeros nueve meses, comparado con los 6.050 millones en 2020. Sin embargo, su margen bruto cayó 2,8 puntos porcentuales hasta un 41,4% y el margen neto descendió casi cuatro puntos.
Otros fabricantes chinos como AMEC y Piotech también reportaron fuertes alzas en ingresos, pero con caídas notables en sus márgenes, especialmente en el tercer trimestre para AMEC, donde la presión sobre la rentabilidad fue más evidente.
Disminución en los envíos de equipos desde EE.UU. y traslado de producción
Según un análisis de Nikkei Asia, los envíos directos de equipos para la fabricación de chips desde Estados Unidos a China se redujeron un 34%, alcanzando aproximadamente los 2.000 millones de dólares, la cifra más baja desde 2017. Bajos volúmenes que se compensan con un aumento en la logística a través de países vecinos como Singapur y Malasia, donde los principales fabricantes estadounidenses han expandido sus capacidades productivas.
Compañías estadounidenses como Applied Materials, Lam Research y KLA continúan generando ingresos importantes en China, aunque su proporción respecto al total de ventas ha caído. Estas cifras reflejan una transición hacia una mayor presencia manufacturera regional fuera de China continental.
Por ejemplo, Applied Materials cuenta con una fábrica en Singapur de 450 millones de dólares inaugurada en 2024 y ha anunciado planes para duplicar su equipo local allí. Mientras tanto, KLA está ampliando su instalación en Singapur para aumentar su capacidad y plantilla.
Avances y limitaciones en la localización de equipos para fabricación
El gobierno chino impulsa activamente la sustitución de importaciones con el objetivo de fortalecer la autosuficiencia en la industria de semiconductores. En 2025, cerca del 35% del equipamiento instalado en las fábricas locales es de producción nacional, superando la meta oficial del 30%. Esta tendencia se manifiesta principalmente en categorías de herramientas maduras como limpieza, grabado, y deposición.
No obstante, algunas áreas críticas como la litografía siguen teniendo una baja penetración doméstica, con un 18% en herramientas convencionales y prácticamente nula en tecnologías más avanzadas como la litografía por ultravioleta extremo (EUV). Esta situación se explica por las barreras técnicas y la continua dependencia de proveedores internacionales como ASML, Canon y Nikon.
Estados Unidos continúa manteniendo un control estricto sobre la transferencia de tecnología hacia China. Legislaciones recientes buscan prohibir la venta y mantenimiento de equipos críticos, afectando directamente a empresas chinas líderes como SMIC, YMTC o Huawei, además de intentar coordinar restricciones con países como Holanda y Japón.
Perspectivas y retos frente al contexto geopolítico
La industria de chips china muestra un crecimiento con récord de beneficios, pero enfrenta márgenes presionados y grandes desafíos tecnológicos. El apoyo estatal mediante fondos millonarios impulsa la localización, aunque a una década de distancia respecto a líderes occidentales.
La disminución en las exportaciones de equipos desde Estados Unidos y las restricciones internacionales transforman las cadenas globales de suministro, provocando un desplazamiento hacia bases productivas en Singapur, Malasia y otros países del sudeste asiático.
En este escenario, la industria debe equilibrar la expansión interna y las limitaciones externas, enfrentando la complejidad de innovar en un ámbito muy dependiente de tecnología avanzada y suministros extranjeros. Si bien los actores chinos avanzan en sectores maduros, la convergencia hacia la autosuficiencia total aún es un objetivo de medio y largo plazo con factores geopolíticos clave.
