El centro de datos Stargate en Michigan, apoyado por OpenAI y Oracle, ha comenzado su construcción a pesar de una votación local mayoritariamente en contra. Su relevancia radica en que será un gigantesco complejo con un consumo energético previsto de 1,4 gigavatios, destinado a alimentar sistemas de inteligencia artificial como ChatGPT.
Conflicto y oposición local alrededor del centro de datos Stargate
En septiembre se produjo un rechazo casi unánime al proyecto en el consejo municipal de Saline Township, pero el promotor del centro demandó por lo que calificó como una zonificación excluyente. La disputa se resolvió rápidamente, y el proyecto siguió adelante, acompañándose de mejoras para la comunidad, como financiación para servicios locales, preservación de tierras agrícolas y restricciones ambientales.
Este caso ha desatado una ola de oposición en Michigan, donde al menos 19 municipios han establecido moratorias para frenar nuevos centros de datos. Entre estas acciones se encuentran resoluciones de condado, propuestas legislativas y la negativa de una autoridad regional de agua a proveer servicios a nuevas instalaciones.
Las reacciones evidencian un creciente debate sobre el impacto que estas infraestructuras tienen en las comunidades, tanto por su demanda energética como por el uso de recursos hídricos y el cambio en el uso del suelo.
Consumo energético y características técnicas del centro Stargate
El campus albergará tres edificios de un solo piso que suman más de un gigavatio de capacidad computacional. El suministro eléctrico será proporcionado por DTE Energy, con un total estimado de 1,4 gigavatios, utilizando la red eléctrica existente y almacenamiento en baterías financiado completamente por Oracle.
Este consumo energético implica un impacto considerable, pero la empresa desarrolladora sostiene que la estructura permitirá distribuir los costes de mantenimiento de la red entre un mayor número de clientes, beneficiando así al conjunto de consumidores. Además, el sistema de refrigeración empleado es cerrado, evitando el uso evaporativo de agua, y se prevé que el consumo hídrico sea comparable al de un edificio de oficinas convencional.
En cuanto al impacto territorial, Related Digital, la empresa promotora, afirma que aproximadamente el 75% de los terrenos del emplazamiento —unas 1.000 acres— se mantendrán como espacios abiertos, incluyendo zonas agrícolas y humedales.
Situación legal y próxima regulación en Michigan
La Comisión de Servicios Públicos de Michigan dio luz verde a los contratos especiales para que DTE proporcione energía al centro Stargate, aunque esta decisión ha sido recurrida por la oficina del Fiscal General estatal.
Por otra parte, la Comunidad de Utilidades de Ypsilanti ha aprobado una moratoria de 12 meses para el suministro de agua a nuevos centros de datos, afectando proyectos planeados vinculados a centros de supercomputación universitarios y de investigación. La ciudad de Saline también instituyó una moratoria similar en respuesta a la controvertida demanda del promotor.
Además de Stargate, se están planeando otros centros de datos en el sureste de Michigan. Entre ellos, un campus con un gigavatio para Google y una posible instalación para Anthropic, lo que incrementa la atención sobre la regulación y sostenibilidad de estas infraestructuras.
Perspectivas y debates sobre el crecimiento de centros de datos en Michigan
El centro de datos Stargate representa el mayor proyecto de inversión individual en el estado, según la gobernadora Gretchen Whitmer. Sin embargo, la enorme escala y el efecto competencia por recursos como electricidad y agua han incentivado un amplio debate sobre la sostenibilidad y los beneficios reales para las comunidades locales.
Mientras se construye el centro Stargate, el creciente rechazo local ha motivado diversas formas de acción política y administrativa, que podrían determinar el ritmo y naturaleza de futuros desarrollos en la región.
Este caso refleja una tensión cada vez más visible entre innovación tecnológica e impacto medioambiental y social, especialmente en regiones donde la infraestructura energética y los recursos naturales tienen limitaciones claras.
