Assassin’s Creed Hexe habría perdido a una parte relevante de su equipo de desarrollo tras los últimos cambios internos en Ubisoft. La información, difundida por Insider Gaming, apunta a que unos cincuenta desarrolladores habrían sido retirados del proyecto y reasignados a otros juegos en producción.
El dato importa porque no se trata de un ajuste menor: hablamos de una reestructuración que llega después de cambios en la cúpula creativa de la franquicia y que vuelve a poner el foco en un proyecto del que todavía se sabe muy poco de forma oficial.
Assassin’s Creed Hexe, tocado por los cambios en Ubisoft
Según la información publicada, la reducción de plantilla se habría decretado la semana pasada, después de la salida de Benoit Richer, que ejercía como director del juego. Richer abandonó Ubisoft en ese mismo periodo, lo que refuerza la idea de que Assassin’s Creed Hexe atraviesa una fase de reajuste interno más profunda de lo que parecía.
Insider Gaming sostiene además que estos movimientos no son aislados, sino una consecuencia directa de las modificaciones aplicadas al equipo directivo de la franquicia en febrero. En la práctica, eso suele traducirse en cambios de prioridades, revisión de calendarios y redistribución de recursos entre proyectos.
La compañía, por ahora, no ha confirmado públicamente esta reorganización. Pero la filtración encaja con un escenario habitual en producciones de gran presupuesto: cuando un juego todavía está lejos de su lanzamiento, Ubisoft acostumbra a mover personal entre equipos para sostener varias entregas a la vez.
Qué pasaría con el equipo retirado del proyecto
La parte más delicada del informe es la que afecta a los trabajadores que habrían salido de Assassin’s Creed Hexe. Siempre según la misma fuente, tendrían tres meses para incorporarse a otro título en desarrollo dentro de Ubisoft. Si no lo consiguen, serían despedidos.
Ese plazo sugiere una política de reubicación antes de aplicar recortes definitivos, pero también deja ver la presión que existe en una estructura tan amplia como la del editor francés. En un grupo con múltiples proyectos simultáneos, los retrasos o los cambios de dirección pueden acabar desplazando talento de un juego a otro con bastante rapidez.
En términos de producción, una medida así no implica necesariamente que Assassin’s Creed Hexe esté en peligro, pero sí apunta a que el proyecto no está avanzando al ritmo esperado o que Ubisoft ha decidido priorizar otros desarrollos más cercanos a su fase final.
Un Assassin’s Creed Hexe más sobrio de lo esperado
Otro detalle relevante es la descripción del planteamiento del juego. Insider Gaming ha confirmado la información publicada por xj0nathan sobre el enfoque más realista de Assassin’s Creed Hexe. En lugar de apostar por la magia como elemento central, la protagonista aprendería nociones básicas de química, utilizadas para fabricar herramientas como bombas de humo.
Ese enfoque encaja con la tendencia reciente de la serie a equilibrar su componente histórico con mecánicas de jugabilidad más terrenales. La saga Assassin’s Creed ha oscilado durante años entre el mito, la conspiración y la recreación histórica, pero cuando se habla de una entrega ambientada en un contexto oscuro y de persecución, la sobriedad temática suele ganar peso.
No obstante, conviene ser prudentes: que el juego use la química como recurso jugable no significa necesariamente que vaya a renunciar por completo a lo sobrenatural. En una franquicia donde la frontera entre historia y ficción ha sido siempre difusa, ese matiz puede acabar siendo clave para entender el tono final.
Assassin’s Creed Hexe apunta a junio de 2027
El informe también sitúa el lanzamiento de Assassin’s Creed Hexe en junio de 2027. Si ese calendario se mantiene, todavía quedaría un margen amplio de desarrollo, algo que explicaría tanto la reubicación de personal como la revisión del liderazgo interno.
Un estreno en esa fecha colocaría el juego en una ventana relativamente alejada del resto de grandes lanzamientos previstos por Ubisoft, lo que puede interpretarse como una forma de dar más aire al proyecto. También deja abierta la posibilidad de que el plan cambie, porque en una producción de este tamaño los retrasos y los ajustes de agenda son frecuentes.
Para el usuario, la lectura es clara: Assassin’s Creed Hexe sigue en marcha, pero no parece estar en una fase estable. Entre salidas en el equipo, reasignaciones y una ventana de lanzamiento todavía lejana, el juego se mueve en un terreno de desarrollo que invita a la cautela más que a la expectativa desmedida.
Con la información disponible, lo más razonable es entender esta noticia como una señal de reorganización, no como una cancelación ni como un problema definitivo. Aun así, los próximos movimientos de Ubisoft serán importantes para saber si Assassin’s Creed Hexe gana tracción o continúa acumulando cambios internos hasta acercarse a 2027.
