La crisis de la RAM empieza a tener una posible fecha de alivio, aunque no será inmediata ni mágica. Kyung-Hyeon Kye, exresponsable de semiconductores en Samsung, ha señalado que la entrada con fuerza de fabricantes chinos como CXMT podría ayudar a rebajar la presión sobre el mercado de memoria a partir de la segunda mitad de 2027 o comienzos de 2028.
La previsión llega en un momento especialmente delicado para el mercado del PC. La demanda de memoria para inteligencia artificial, servidores y centros de datos ha alterado el equilibrio de una industria que ya venía de años muy volátiles. El resultado lo están notando tanto los fabricantes como los usuarios: RAM más cara, SSD con subidas de precio y menos margen para montar o actualizar un ordenador sin disparar el presupuesto.
La crisis de la RAM se ha convertido en un problema para todo el mercado del PC
Durante años, la memoria RAM ha sido uno de esos componentes que muchos usuarios compraban casi por inercia al montar un PC. Se elegía capacidad, frecuencia, latencia y poco más. Pero el contexto ha cambiado de forma brusca. La memoria ha pasado de ser una pieza relativamente accesible a convertirse en uno de los puntos calientes de la industria tecnológica.
La razón principal está en la inteligencia artificial. Los grandes centros de datos necesitan cantidades enormes de memoria, especialmente HBM, un tipo de memoria de alto rendimiento clave para entrenar y ejecutar modelos de IA. Samsung, SK Hynix y Micron, los tres grandes nombres del sector, han orientado buena parte de su capacidad hacia productos de mayor margen para servidores y aceleradores de IA.
Ese movimiento tiene consecuencias directas. Cuando una fábrica prioriza memoria para centros de datos, queda menos capacidad disponible para DRAM convencional, módulos DDR5 de consumo, portátiles, consolas, móviles o SSD. La presión no afecta solo al usuario entusiasta que quiere montar un PC gaming, sino también a fabricantes de ordenadores, móviles, routers y otros dispositivos que dependen de chips de memoria.
La situación ya se está reflejando en el mercado. Lenovo ha explicado que parte del reciente impulso en ventas de PC se debe a consumidores que se han adelantado a posibles subidas de precio por la escasez global de memoria. También compañías del sector de las telecomunicaciones han advertido de que la falta de chips puede acabar encareciendo smartphones y otros dispositivos conectados.
En este escenario, la previsión de Kyung-Hyeon Kye resulta relevante porque introduce un posible cambio de tendencia. Según su lectura, el aumento de capacidad en China podría empezar a equilibrar el mercado en la segunda mitad de 2027. No sería tanto el final inmediato de la crisis como el inicio de una fase menos asfixiante para fabricantes y consumidores.
El nombre clave es CXMT, siglas de ChangXin Memory Technologies. La compañía china se ha convertido en uno de los actores más importantes dentro de la estrategia de China para reducir su dependencia tecnológica exterior. Su crecimiento llega justo cuando el mercado mundial de DRAM está tensionado por la IA, lo que le da margen para aumentar producción, ganar presencia y competir en segmentos donde hasta ahora dominaban con claridad Samsung, SK Hynix y Micron.
Reuters ha señalado que CXMT espera un fuerte aumento de ingresos en el primer semestre de 2026, impulsado precisamente por la subida de precios de la memoria y la demanda global de DRAM. Esa expansión no significa que China vaya a reemplazar de golpe a los grandes fabricantes coreanos y estadounidenses, pero sí puede añadir oferta en un mercado que ahora mismo necesita más capacidad.
China puede aliviar la presión, aunque el usuario no verá una bajada inmediata
La parte menos optimista es que los tiempos de la industria de semiconductores son lentos. Ampliar producción no consiste simplemente en encender más máquinas. Construir, equipar y estabilizar fábricas de memoria requiere años, inversiones enormes y una cadena de suministro muy especializada. Por eso, aunque China acelere, el impacto real en los precios no debería esperarse de forma clara antes de 2027 o 2028.
Además, hay otro factor decisivo: la demanda de IA sigue creciendo. Mientras las grandes tecnológicas continúen invirtiendo cantidades masivas en centros de datos, la memoria seguirá siendo un recurso estratégico. En la práctica, la RAM de consumo compite contra productos mucho más rentables para fabricantes, como la HBM destinada a aceleradores de IA. Ese desequilibrio explica por qué el mercado doméstico puede seguir sufriendo incluso aunque los grandes fabricantes anuncien buenos resultados.
Para el usuario de PC, esto deja un mensaje bastante claro. Quien esté pensando en ampliar memoria o montar un equipo en 2026 no debería dar por hecho que los precios van a caer pronto. Puede haber ajustes puntuales, ofertas o diferencias entre mercados, pero el fondo del problema sigue ahí: la demanda supera a la oferta en varias categorías de memoria.
También hay que tener cuidado con interpretar la entrada de China como una solución limpia. Si CXMT y otros fabricantes aumentan mucho la producción, y al mismo tiempo la demanda de IA se modera después de 2028, el mercado podría pasar de la escasez a la sobreoferta. La memoria es una industria muy cíclica, con etapas de precios disparados seguidas de caídas agresivas cuando sobra capacidad. Reuters ha advertido precisamente de ese riesgo en pleno boom inversor de los semiconductores.
Ese posible cambio de ciclo podría beneficiar al consumidor a medio plazo, pero también deja una lectura incómoda. Buena parte del mercado tecnológico está dependiendo de que la inversión en IA mantenga su ritmo actual. Si las grandes compañías reducen gasto en infraestructura, muchas previsiones podrían cambiar con rapidez.
Mientras tanto, el impacto en el PC gaming es evidente. Montar un ordenador equilibrado se ha vuelto más caro, y componentes que antes se consideraban secundarios dentro del presupuesto han empezado a pesar mucho más. La RAM DDR5, los SSD y las tarjetas gráficas viven bajo la misma presión indirecta: una industria que mira cada vez más hacia centros de datos, servidores y cargas de trabajo de IA.
La previsión de Kyung-Hyeon Kye no significa que la crisis de la RAM tenga los días contados, pero sí apunta a un escenario menos cerrado. Si China consigue aumentar producción y competir con más fuerza, el mercado podría recuperar parte del equilibrio perdido. Para el usuario, la mala noticia es que todavía queda espera. La buena es que, por primera vez en meses, empieza a dibujarse una salida que no depende únicamente de Samsung, SK Hynix y Micron.

