En Japón, el uso de motores de videojuego como Unity y Unreal Engine se extiende más allá del entretenimiento para aplicarse en ámbitos tan diversos como la planificación urbana y la gestión de desastres naturales. Esta transformación destaca por la flexibilidad de estos motores, originalmente diseñados para crear videojuegos, y ahora adoptados en sectores clave de la sociedad.
Estos motores 3D, conocidos por su capacidad para construir mundos virtuales extremadamente detallados y realistas, se emplean en proyectos de digitalización que permiten simular y visualizar entornos reales con gran precisión. Para el ámbito urbanístico y de infraestructuras, dos compañías japonesas, Taisei y Cluster, son ejemplos destacados del uso de estas tecnologías en el mundo real.
Planificación urbana mediante motores de videojuego
La empresa constructora Taisei utiliza estas herramientas digitales para crear gemelos digitales (digital twins) que representan sus planes de desarrollo urbano. Desde 2020, esta metodología sirve para mostrar de forma visual y dinámica cómo se desarrollarán y afectarán estas iniciativas a la ciudad, facilitando la comprensión por parte de organismos, técnicos y ciudadanos.
Este uso representa una evolución en la forma en que se comunican y analizan proyectos urbanísticos, aportando realismo y capacidad de interacción que antaño sólo ofrecían planos y maquetas físicas.
Simulación de desastres para una mejor gestión
Por otro lado, la firma Cluster colabora con la ciudad de Sendai para crear plataformas predictivas que visualizan el impacto de desastres naturales como inundaciones. Mediante la tecnología de motores 3D, se generan simulaciones basadas en mapas de riesgo existentes, que ayudan a mejorar la preparación y respuesta ante emergencias.
Estas herramientas facilitan la toma de decisiones en planes de evacuación y mitigación, optimizando recursos y tiempos, puntos críticos en la gestión del riesgo.
Innovación en el comercio y la cultura digital
En otro ámbito, la tienda departamental Daimaru Matsuzakaya explora el potencial de los motores de videojuego para su vertiente comercial y cultural, diseñando kimonos digitales para usarse en plataformas de realidad virtual como VR Chat. Estos modelos 3D reproducen diseños tradicionales y son ofrecidos como artículos digitales muy demandados, con un notable éxito en las primeras semanas tras su lanzamiento.
Esta iniciativa representa cómo la industria cultural y comercial japonesa integra tecnologías de recreación digital para llegar a nuevas audiencias y mercados, utilizando motores que combinan arte, tradición y tecnología.
Los responsables de estas aplicaciones destacan que los motores de videojuego permiten construir metaversos y entornos digitales más allá del entretenimiento, beneficiándose también de la economía y conocimiento ya establecidos en esta tecnología, lo que reduce costes y tiempos de desarrollo.
El empleo de motores de videojuego en contextos tan variados como la planificación urbana, la gestión de riesgos y el comercio virtual refleja una tendencia creciente que podría extenderse a otros sectores. Estas aplicaciones sugieren un futuro en el que las tecnologías originalmente creadas para la industria del videojuego contribuyan a mejorar la eficiencia, la comunicación y la experiencia de usuario en diversos ámbitos sociales y económicos de Japón y posiblemente más allá.
