SoftBank ha anunciado su intención de crear una empresa en Estados Unidos dedicada a la robótica y la inteligencia artificial (IA) para la construcción de centros de datos. Esta iniciativa representa un nuevo paso en la estrategia de la firma japonesa, con el objetivo de alcanzar una valoración de 100.000 millones y realizar una salida a bolsa durante este año.
Masayoshi Son, fundador de SoftBank, busca con esta apuesta reforzar la implicación de su compañía en la industria tecnológica y concretamente en el desarrollo de infraestructuras críticas para la IA. La nueva empresa, denominada Roze, se centrará en combinar robótica y tecnología de IA para acelerar la creación de centros de datos que soporten aplicaciones cada vez más exigentes.
El papel de SoftBank en la industria de la IA y robótica
SoftBank es uno de los inversores más destacados en el sector tecnológico, y su historial incluye inversiones significativas en compañías claves de inteligencia artificial, como la asociación temprana con OpenAI y Oracle a través del proyecto Stargate, dotado con 500.000 millones para desarrollar infraestructura de IA. Sin embargo, estas inversiones no han estado exentas de dificultades; por ejemplo, OpenAI ha reducido su dependencia de centros de datos propios para optar por servicios de computación en alquiler.
La empresa también está desarrollando un macrocentro de datos de 10 gigavatios en Ohio, alimentado mediante una planta de gas natural valorada en 33.000 millones y respaldada por el gobierno japonés. Esta infraestructura subraya la apuesta de SoftBank por el crecimiento de la capacidad computacional necesaria para la IA.
Inversiones estratégicas y riesgos asumidos
Además de su proyecto en infraestructuras para IA, SoftBank continúa su política de inversiones en distintos sectores tecnológicos. Un ejemplo reciente fue la inyección de 2.000 millones en Intel, una operación que representa un voto de confianza en el fabricante de semiconductores, tras un período de resultados decepcionantes y dificultades para recuperar su posición en el mercado.
Masayoshi Son es conocido por asumir riesgos importantes. La compra de ARM Holdings en 2016 por 32.000 millones, y la posterior salida a bolsa conservando el 90% de la propiedad, ha generado beneficios sustanciales, incluyendo el uso de acciones de ARM como colateral para financiar su apuesta en OpenAI. Otra inversión destacada fue la realizada en Alibaba en 2000, que multiplicó su valor por 425 al ser vendida en 2024.
No obstante, la trayectoria de SoftBank también incluye inversiones fallidas, como en WeWork y algunos proyectos tempranos del Vision Fund, que contribuyeron a pérdidas notables, incluyendo un descenso del 93% en su valor de mercado durante la crisis de las puntocom.
Desafíos y perspectivas para la nueva empresa de SoftBank
La creación de Roze se produce en un contexto de incertidumbre para la industria de la IA. La volatilidad del sector y las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en infraestructura tecnológica han impactado a SoftBank, que reportó pérdidas de 50.000 millones a finales del año pasado. Además, recientes filtraciones indican que OpenAI no alcanzó sus objetivos internos tanto en ingresos como en usuarios activos.
A pesar de estas dificultades, SoftBank mantiene su confianza en el crecimiento de la inteligencia artificial y la robótica, y la conformación de una empresa propia para construir centros de datos apunta a la intención de controlar mejor los recursos y procesos críticos de esta tecnología.
Este movimiento podrá influir en la evolución de la industria en los próximos años, marcando una nueva etapa para SoftBank en un terreno tecnológico que exige gran capacidad de innovación y resiliencia financiera.
