Raspberry Pi ha incrementado los precios de buena parte de sus modelos debido al aumento histórico del coste de la memoria RAM. Esta decisión, motivada por la fuerte demanda en aplicaciones de inteligencia artificial, supone un punto de inflexión para uno de los dispositivos más populares entre entusiastas y centros educativos. El reajuste afecta especialmente a las versiones de mayor capacidad de memoria, mientras que los modelos más básicos, como la Raspberry Pi 3 y la Raspberry Pi 400 con 1 GB de RAM, no han visto alterado su precio. La Fundación Raspberry Pi busca así no desplazar de golpe a sus usuarios habituales hacia configuraciones a menudo innecesarias y más caras.
Subida escalonada de precios en Raspberry Pi
El incremento se ha aplicado en función de la memoria RAM instalada en cada versión de Raspberry Pi. La subida afecta a los modelos de la siguiente manera:
- 2 GB de RAM: aumento de 10 dólares
- 4 GB de RAM: aumento de 15 dólares
- 8 GB de RAM: aumento de 30 dólares
- 16 GB de RAM: aumento de 60 dólares
Uno de los cambios más notables se ha producido en el modelo Raspberry Pi 5 de 16 GB, donde el precio ha ascendido de 120 a 205 dólares, según datos publicados por Tom’s Hardware. Es la segunda subida en apenas tres meses, situando el sobrecoste respecto a su precio original por encima del 70%.
El aumento de los precios intenta absorber el coste adicional de la memoria, que en el contexto actual se ha disparado por el auge de sistemas de inteligencia artificial de alto rendimiento, que requieren grandes volúmenes de este componente.
Nueva opción intermedia de 3 GB
Para tratar de evitar que los usuarios se vean obligados a migrar directamente a modelos de gama superior, Raspberry Pi ha presentado una variante intermedia con 3 GB de RAM. Este nuevo modelo aspira a ofrecer una alternativa equilibrada para quienes necesitan un poco más de margen sin incurrir en el coste de las configuraciones más avanzadas, aunque todavía se desconocen sus detalles definitivos y precio oficial en Europa.
La educación y la comunidad maker, los más afectados
La crisis de la memoria RAM no solo encarece los productos para usuarios domésticos, sino que golpea especialmente a sectores donde el precio siempre ha sido un factor determinante. En particular, el ámbito educativo y la comunidad de desarrolladores independientes (makers) ya muestran preocupaciones ante la posible pérdida de accesibilidad de Raspberry Pi.
Hasta ahora, la misión de la Fundación Raspberry Pi ha sido ofrecer ordenadores compactos, asequibles y funcionales. Este cambio en la política de precios se percibe como una circunstancia forzada que podría limitar la llegada de los modelos más capaces a escuelas, bibliotecas y talleres de formación, tal como recoge TechRadar.
La fundación ha expresado que estos incrementos tienen carácter temporal y que revertirán en cuanto el mercado de la memoria RAM se estabilice, aunque las previsiones actuales no aseguran una solución a corto plazo.
Un síntoma de la presión del hardware por la inteligencia artificial
El fenómeno de la «RAMpocalypse» está desplazando la producción y abasto de componentes básicos como la memoria RAM, hasta situar dispositivos tradicionalmente asequibles en una franja de precio que parecía reservada a productos de altas prestaciones. Un efecto que no solo se nota en Raspberry Pi, sino en múltiples dispositivos para la enseñanza, la creación y el desarrollo de hardware.
Actualmente, la propia web de la Fundación Raspberry Pi refleja las limitaciones de stock y el ajuste de precios, una situación que evidencia cómo incluso proyectos con fuerte arraigo social y educativo están expuestos a la volatilidad del mercado internacional de componentes.
La nueva variante de 3 GB puede suponer un breve respiro, pero la presión del sector de inteligencia artificial y la escasez global de memoria RAM seguirán condicionando la estrategia y el alcance de uno de los microordenadores más influyentes de la última década.

