Call of Duty: Black Ops 7 continúa siendo el título de más éxito comercial en Estados Unidos durante enero, según los datos ofrecidos por Circana. Este análisis de mercado revela que, pese a la llegada de nuevos lanzamientos, el shooter de Activision mantiene una sólida posición en ventas, un indicador significativo en un mercado cada vez más competitivo y fragmentado.
Call of Duty: Black Ops 7, líder en ventas y rendimiento del mercado
El informe de Circana señala que Call of Duty: Black Ops 7 se sitúa como el juego más vendido en Estados Unidos durante el primer mes del año, una etapa en la que normalmente la actividad comercial suele mostrar cierto descenso tras los lanzamientos y ventas de final de año. La perseverancia del título refleja la estabilidad de la franquicia y su capacidad para sostener el interés de los jugadores más allá del impacto inicial.
Además, PlayStation 5 ha logrado superar a Switch 2 como la consola más vendida en el mismo periodo, a la vez que se coloca como la plataforma que más ingresos ha generado. Este dato pone de manifiesto la fortaleza sostenida del modelo de Sony en el mercado norteamericano, a pesar del reciente lanzamiento y apuesta por la innovación de Nintendo.
El crecimiento del mercado durante enero también es remarcable. El gasto total en videojuegos creció un 3 % respecto al mismo mes del año anterior, mientras que el hardware experimentó un aumento más considerable, del 16 %. Este incremento en hardware se atribuye principalmente a la Switch 2, una consola que ha logrado suscitar demanda y dinamizar las compras en este segmento, a pesar de que otras plataformas han registrado caídas significativas. Destaca el desplome del 79 % en ventas de la primera Switch, reflejo de la retirada progresiva de modelos anteriores en favor de las nuevas generaciones.
Ausencia de estrenos y persistencia de juegos consolidados
Por otro lado, el ranking de los diez juegos más vendidos en Estados Unidos en enero no incluye estrenos relevantes, una circunstancia poco habitual que subraya la fidelidad hacia títulos consolidados y la ausencia de lanzamientos que hayan conseguido captar la atención del público de manera inmediata. Solo Code Vein 2 ha logrado aproximarse a entrar en la lista, posicionándose en undécimo lugar.
Los títulos que copan el top 10 son una mezcla de franquicias reconocidas y juegos que han demostrado un rendimiento constante en el mercado. El podio lo completan NBA 2K26 y Madden NFL 26, seguidos de Minecraft, Battlefield 6 y EA Sports FC 26. También destacan la presencia constante de juegos como Grand Theft Auto V y Red Dead Redemption II, ambos con un ciclo de vida notablemente prolongado.
Una curiosidad dentro del listado es Final Fantasy VII: Remake, que mejora su posición desde el puesto 225 en diciembre hasta el noveno gracias al lanzamiento de sus nuevas versiones para Switch 2 y Xbox Series X/S. Este avance ilustra cómo la adaptación a plataformas recientes puede reactivar el interés por un título incluso años después de su publicación original.
La lista completa de los juegos más vendidos en Estados Unidos durante enero es la siguiente:
- Call of Duty: Black Ops 7
- NBA 2K26
- Madden NFL 26
- Minecraft
- Battlefield 6
- EA Sports FC 26
- Grand Theft Auto V
- Red Dead Redemption II
- Final Fantasy VII: Remake
- Forza Horizon 5
Este panorama refleja una relativa ausencia de novedades disruptivas, fortaleciendo a las franquicias tradicionales y mostrando una preferencia clara por títulos con bases de usuarios grandes y estables.
A medida que avanza el año, será relevante observar si las compañías logran invertir esta pauta y lanzar juegos que capten realmente a la audiencia desde su estreno, así como cómo evolucionan las ventas de consolas en un sector que continúa afrontando retos ligados al ciclo de vida de sus dispositivos y a la competencia entre plataformas.
Los datos de enero señalan, en suma, una estabilidad en la industria estadounidense de videojuegos, con un mercado de hardware que se reactiva principalmente por la nueva generación de Switch y un catálogo de juegos donde la renovación se produce de manera más pausada. Esta situación invita a una reflexión sobre las estrategias de lanzamiento y las expectativas de los consumidores en un entorno marcado por la larga duración y el contenido fresco a través de actualizaciones y ediciones extendidas.
