Samsung ha renovado Bixby en su último entorno One UI 8.5, introduciendo mejoras que modifican la forma en que los usuarios pueden interactuar con sus dispositivos Galaxy. Esta actualización permite controlar ajustes mediante lenguaje natural, evitando la necesidad de conocer con exactitud los términos técnicos, y ofrece búsqueda web en tiempo real integrada en el asistente. Estos cambios llegan en un momento en el que la experiencia de usuario y la accesibilidad son cada vez más decisivos en la competencia entre asistentes digitales.
Bixby: control conversacional y búsqueda integrada en One UI 8.5
La principal novedad de Bixby en One UI 8.5 radica en su capacidad para interpretar instrucciones en lenguaje natural relacionadas con los ajustes del sistema. A partir de esta actualización, el asistente es capaz de identificar qué desea el usuario sin que este deba manejar el nombre exacto de las funciones o navegar por complejos menús. Por ejemplo, si se pregunta por qué la pantalla permanece encendida en el bolsillo, Bixby reconoce que se hace referencia a la protección contra toques accidentales y ofrece activarla directamente.
Este enfoque reduce el tiempo y la frustración que implica configurar un dispositivo móvil mediante menús tradicionales, elevando la interacción a un nivel más intuitivo. También actúa en sentido inverso, identificando el estado actual de los ajustes para aplicar cambios de forma rápida, como activar la función que mantiene la pantalla encendida mientras se está mirando.
Paralelamente, Bixby incorpora la búsqueda web en tiempo real dentro de su propia interfaz, lo que elimina la necesidad de abrir un navegador o cambiar de aplicación. Esto permite realizar consultas complejas —por ejemplo, buscar hoteles con características específicas en una ciudad— y recibir resultados actualizados sin interrumpir el uso del dispositivo.
Por ahora, la versión beta de One UI 8.5 con estas mejoras está disponible en mercados seleccionados como Alemania, India, Corea, Polonia, Reino Unido y Estados Unidos, aunque se espera su despliegue en España en una siguiente fase.
Una apuesta por la usabilidad y la IA accesible
Según Won-Joon Choi, director de operaciones del área Mobile eXperience de Samsung, esta renovación de Bixby obedece a la intención de hacer la inteligencia artificial más accesible y fácil de utilizar. Desde la llegada de su primer teléfono con IA en 2024, Samsung ha centrado sus esfuerzos en simplificar las interacciones para que un mayor número de usuarios pueda beneficiarse de estas tecnologías.
Este giro hacia un control conversacional más flexible muestra una tendencia clara en la industria: el reconocimiento del lenguaje natural como herramienta para derribar las barreras que imponen menús densos y terminología técnica, que a menudo alejan a los usuarios menos experimentados.
No obstante, el reto para Samsung estará en cómo esta tecnología se comporta en el día a día, más allá de los ejemplos iniciales. La capacidad de interpretar correctamente instrucciones ambiguas o poco precisas es fundamental para evitar frustraciones. Además, la inclusión de búsquedas web en tiempo real, aunque útil, se enfrenta a competidores bien establecidos y podría suponer un gasto adicional de datos o problemas de privacidad si no se gestiona adecuadamente.
Estos avances en Bixby reflejan, además, un intento por diferenciarse de otros asistentes que, aunque maduros, siguen batallando con la integración natural en sus sistemas y la comprensión contextual.
Esta renovación cobra especial relevancia cuando consideramos el crecimiento de la inteligencia conversacional y la demanda de experiencias de usuario más fluidas en los dispositivos móviles. Si Samsung logra hacer que Bixby sea más útil y menos rígido, podría mejorar significativamente la percepción de sus smartphones y reforzar su ecosistema.
En última instancia, la actualización anuncia una evolución en el paradigma de control de los teléfonos móviles, donde hablar y describir una necesidad puede ser más efectivo que navegar manualmente. Esto abre la puerta a un uso más eficiente, aunque dependerá de la precisión y rapidez de la inteligencia artificial subyacente para consolidarse como una herramienta realmente práctica.

