En una muestra clara de inventiva y afición extrema por World of Warcraft, un jugador ha diseñado y fabricado un controlador único utilizando salchichas impresas en 3D. Esta creación ha captado la atención de la comunidad por su originalidad y metodología, pues permite jugar al título sin necesidad de teclado ni ratón, utilizando exclusivamente este mando alimenticio.
Este mando casero cuenta con dos unidades impresas en 3D, cada una con una estructura que simula salchichas reales de aproximadamente 20-25 cm de longitud. El dispositivo izquierdo incorpora un conjunto de cuatro botones, denominado «wiener quad-array», que controla los movimientos del personaje (equivalente a las teclas W, A, S, D), mientras que el derecho dispone de botones destinados a activar habilidades y gestionar las rotaciones durante las partidas.
Un mando 3D impreso con electrónica adaptada para jugar a World of Warcraft
La fabricación se basa en polímeros PLA, comunes en impresión 3D, utilizando un diseño que permite alojar la electrónica necesaria para emular un teclado o mando vía USB. En su interior, se emplean microinterruptores mecánicos Gateron para conseguir una respuesta táctil adecuada. La integración se realiza mediante un microcontrolador Arduino Leonardo o Micro, que interpreta las pulsaciones para enviarlas correctamente al juego.
Este proyecto no sólo resulta llamativo por su apariencia, sino también por su funcionalidad. En un vídeo demostrativo publicado en plataformas como Reddit y YouTube, el creador muestra cómo utiliza el mando para completar desafíos dentro de World of Warcraft, como incursiones míticas, aunque reconoce ciertas limitaciones, como la falta de control de cámara o dificultades para ejecutar esquivas.
Limitaciones y desafíos del uso de un mando con salchichas para jugar
A pesar de funcionar sin grandes inconvenientes, el mando basado en salchichas impresas presenta ciertos inconvenientes prácticos. Por ejemplo, el calor generado tras un tiempo de uso y la ausencia de controles específicos para funciones complejas hacen que el desempeño no sea óptimo para jugadores profesionales o situaciones de alta exigencia. Es por ello que, en ocasiones puntuales, el jugador ha tenido que recurrir al teclado para corregir problemas en el juego, como que el objetivo quedara bloqueado o no contar con teclas asignadas en el mando de carne.
Además, el creador admite que la ergonomía y la precisión no llegan a niveles competitivos, pero sí ofrecen una experiencia única y divertida para contenido casual o demostraciones. Otro punto a destacar es que en el diseño se previeron canalizaciones para el cableado, ya que aún no existen mandos de carne inalámbricos.
Cómo replicar este mando de World of Warcraft con salchichas impresas
Para quien quiera aventurarse a fabricar su propio mando, el creador ha facilitado los archivos 3D (archivos STL) en plataformas como MakerWorld, donde los usuarios pueden descargar los modelos, imprimir las piezas y montar la electrónica necesaria siguiendo sus indicaciones. Se recomienda usar salchichas de la marca Oscar Mayer para mantener la experiencia original.
El coste estimado de cada mando ronda entre 50 y 100 dólares, dependiendo del material de impresión y componentes electrónicos. Esta iniciativa forma parte de una tendencia creciente en la comunidad de World of Warcraft y videojuegos en general, donde los jugadores experimentan con controladores no convencionales, desde frutas hasta objetos cotidianos, para aportar un toque de humor y creatividad.
Este experimento, además de generar una importante repercusión en redes como Reddit, donde obtuvo decenas de miles de votos positivos y memes, pone de manifiesto el talento y la pasión que algunos usuarios ponen en personalizar su experiencia de juego. Aunque es poco probable que este tipo de mandos se instauren como una alternativa seria, su existencia refleja el interés por la innovación DIY y la cultura del modding en el sector.
En definitiva, este mando único para World of Warcraft nos recuerda que la creatividad en el entorno gaming puede materializarse en formas inesperadas y que, incluso en títulos establecidos, los jugadores buscan constantemente nuevas formas de interactuar con su afición.
