Andrew Koji, conocido por las series Warrior y Snake Eyes, ha confirmado que la película live-action Street Fighter contará con un plan de franquicia a largo plazo. Esto convierte al proyecto en una apuesta ambiciosa dentro del cine de adaptaciones de videojuegos, con la intención de consolidar una saga duradera basada en la icónica saga de Capcom.
En una reciente entrevista con Collider, Koji, que interpreta a Ryu en la producción dirigida por Henry Dusay y producida por Legendary y Sony, detalló que el equipo ya está preparando el terreno para futuras entregas más allá de esta película inicial, prevista para 2026.
Una producción que respeta el legado de Street Fighter
El proyecto busca ser fiel al lore clásico del videojuego, que lleva décadas cautivando a jugadores en todo el mundo. Koji explicó que la historia se centrará en el torneo mundial y las dinámicas entre personajes como Ryu y Ken, conservando elementos esenciales como los movimientos característicos y la ambientación de los 90.
La apuesta de Legendary por esta adaptación pasa por mantener un equilibrio entre la fidelidad al material original y el atractivo cinematográfico, con un presupuesto estimado entre 150 y 200 millones de dólares. Cuentan igualmente con el respaldo de Capcom, que busca alinear la película con el éxito actual de Street Fighter 6, que ha vendido más de cuatro millones de unidades.
Detalles sobre la producción y el reparto
La filmación comenzará en 2025, con localizaciones previstas en Japón y Estados Unidos. Además de Koji, el elenco incluye a Noah Centineo como Ken, junto a otros actores que interpretarán personajes emblemáticos como Chun-Li y Guile. El guion está en fase final con la participación de Derek Kolstad, guionista de la franquicia John Wick.
En su entrevista, Koji afirmó que el equipo tiene la intención de desarrollar múltiples entregas si la acogida es positiva, buscando crear una saga al nivel de otras franquicias exitosas en la taquilla internacional.
Implicaciones para la adaptación y futuras entregas
Confirmar que Street Fighter contará con planes de franquicia a largo plazo tiene un peso importante en el mercado de las adaptaciones de videojuegos, donde la mayoría de las propuestas han tenido dificultades para consolidarse. La intención de Legendary y Sony de no limitarse a un único título indica una apuesta estratégica para construir un universo cinematográfico entorno a un clásico de los videojuegos.
Además, el respeto demostrado por la mitología y jugabilidad del juego promete atraer no solo a los fans veteranos sino también a nuevas audiencias que puedan descubrir el fenómeno a través del cine. Esto podría abrir un camino para futuras adaptaciones de otras sagas emblemáticas con una gestión igualmente cuidadosa y ambiciosa.
En definitiva, el proyecto de Street Fighter liderado por Andrew Koji se posiciona como una producción a seguir tanto por su valor cultural como comercial, marcando un precedente para cómo se pueden tratar en la gran pantalla títulos con décadas de legado.
