Star Wars: Fate of the Old Republic ha sido objeto de nuevas declaraciones por parte de Casey Hudson, director del juego, quien ha insistido en que este título no se convertirá en otro proyecto de gran envergadura que acumule años de desarrollo. Este nuevo RPG ambientado en el universo Star Wars está pensado como sucesor espiritual de Knights of the Old Republic, el clásico de BioWare.
En una reciente entrevista con Bloomberg, Hudson compartió detalles sobre el horizonte de producción y la duración prevista para el juego, apuntando a una experiencia más contenida en cuanto a horas jugables. En primer lugar, confirmó que el lanzamiento está previsto antes de 2030 aunque todavía no hay una fecha específica definida.
Un desarrollo consciente del tiempo y recursos
Hudson destacó que nunca ha trabajado más de cuatro años en un mismo juego y no quiere alargar este proceso a un periodo de cinco o siete años, como algunos otros estudios. A su vez, descartó el uso de inteligencia artificial para agilizar la creación del juego, calificándola como «creativamente carente de alma» y poco útil para su equipo.
En cuanto a la estructura del equipo, explicó que contarán con colaboradores externos pero evitarán la contratación masiva de personal interno. De esta manera, mantienen bajo control los costes y la viabilidad del proyecto.
Una experiencia que prioriza la jugabilidad sobre la duración
Respecto a la duración, Hudson manifestó que el juego no buscará ser una historia que se extienda cientos de horas, posición que contrasta con la tendencia actual en algunos RPG. Según sus palabras, «bigger isn’t necessarily better» (más grande no es necesariamente mejor), señalando que muchos jugadores prefieren disfrutar de una experiencia que puedan completar.
El creador aseguró que el título tendrá un alto grado de rejugabilidad gracias a las ramificaciones en la narrativa, permitiendo que los jugadores descubran distintos caminos según sus decisiones.
Contexto dentro del desarrollo actual de Star Wars
Fate of the Old Republic fue anunciado en The Game Awards 2025, con la peculiaridad de que el estudio detrás del proyecto, Arcanaut Studios, se fundó apenas seis meses antes del anuncio. Esto había generado dudas en la comunidad sobre los plazos de desarrollo, temiendo que la entrega se fuese más allá de la presente década.
Hudson, con amplia experiencia en RPGs de ciencia ficción y en franquicias de Star Wars, parece ser la figura adecuada para gestionar este proyecto con plazos ajustados, pero aún queda por comprobar cómo se desarrollará realmente el proceso.
Comparativamente, otros juegos de Star Wars como Star Wars Eclipse de Quantic Dream y el remake de Knights of the Old Republic de Saber Interactive llevan en desarrollo desde alrededor de 2021, sin avances concretos divulgados últimamente, lo que hace que la propuesta de Arcanaut Studios resulte relevante y esperanzadora para quienes buscan novedades en la saga.
En definitiva, Star Wars: Fate of the Old Republic plantea un modelo diferente dentro del universo Star Wars, apostando por una experiencia jugable calibrada en duración y con un desarrollo consciente para evitar dilaciones habituales en producciones tan ambiciosas.
