Path of Exile 2 se prepara para lanzar su mayor expansión hasta la fecha, Return of the Ancients, que modifica profundamente la experiencia post-campaña para facilitar el acceso y aportar una estructura más clara a su endgame. Este cambio es especialmente relevante para nuevos jugadores y para quienes regresan al título tras su fase de acceso anticipado.
El juego, ya reconocido por tener una de las mejores campañas en el género de acción y rol, había dejado a muchos usuarios con un mapa del mundo, el Atlas, repleto de localizaciones pero sin una guía clara para comenzar el desafío final una vez completada la historia principal. Con esta expansión, el estudio Grinding Gear Games ha rediseñado desde cero el contenido endgame para que resulte más intuitivo y satisfactorio.
Un nuevo enfoque para el endgame en Path of Exile 2
En Return of the Ancients, los jugadores comenzarán en un punto central del Atlas rodeados de distintas zonas afectadas por las mecánicas de liga, que representan actividades paralelas con características únicas. Por ejemplo, se podrá optar por restaurar áreas abiertas por las grietas del Abismo o purificar territorios profanados por las manos del Breach.
Cada una de estas zonas contará con una serie de misiones que explican la naturaleza del entorno y culminan en un enfrentamiento contra un jefe final. A medida que se avanza, se obtendrán puntos para invertir en el árbol pasivo del Atlas, completamente renovado, que permitira modificar el funcionamiento de las actividades y ajustar su dificultad y recompensas.
Jonathan Rogers, director del juego, explicó que uno de los objetivos principales ha sido ofrecer una sensación clara de avance y finalización en el endgame. Aunque el juego mantendrá la infinita capacidad de farmeo clásica, también habrá un punto en el que el jugador pueda considerar que ha terminado la experiencia actual y volver cuando comience una nueva liga.
Mejoras en las mecánicas de liga y recursos inéditos
Además de la reestructuración en misiones y el árbol pasivo, cada mecánica de liga ha sido revisada para resultar más accesible y profunda. Por ejemplo, el Árbol Génesis originario de la primera entrega se integra en Path of Exile 2 como un sistema para crear joyas exclusivas.
También se añaden nuevas barras de progreso que acompañan fases intensas como las del espejo Delirium, donde los jugadores se enfrentan a oleadas de enemigos hasta llegar a un jefe final.
Entre las novedades destaca una fortaleza que sirve como escenario para una gran misión endgame. En ella, el jugador podrá explorar mapas únicos con modificadores especiales que otorgan puntos para el árbol del Atlas y podrán ser completados automáticamente tras derrotar al jefe central, buscando equilibrar la experiencia para quienes optimizan su juego.
Un cambio prometedor hacia el lanzamiento definitivo
Este rework de la experiencia endgame se presenta como la fase final del acceso anticipado de Path of Exile 2. Según Rogers, Return of the Ancients será la última gran actualización antes del lanzamiento oficial, previsto para finales de este año tras la convención ExileCon en noviembre.
La versión 1.0 incluirá todas las ascendencias de las clases, los actos restantes de la campaña y nuevos sistemas como una mecánica de liga en la que se podrán forjar runas para modificar equipamiento y desbloquear habilidades basadas en un recurso llamado Runic Ward.
Este renovado enfoque hacia el endgame aporta un mayor sentido de dirección y propósito para los jugadores que buscan explorar en profundidad el mundo de Wraeclast, evitando la sensación de dispersión que caracterizaba a versiones previas. Así, Grinding Gear Games intenta equilibrar una experiencia satisfactoria tanto para quienes disfrutan del progreso continuo como para quienes prefieren hitos definidos.
La actualización Return of the Ancients, parche 0.5.0, llegará el 29 de mayo, marcando un punto de inflexión en el desarrollo de Path of Exile 2 y su futuro como referente en los RPG de acción.
