Microsoft ha empezado a mostrar un nuevo mando Xbox con un diseño que rompe ligeramente con la tradición. La novedad es relevante porque apunta a una experiencia más optimizada para juegos en la nube, un campo en crecimiento dentro de la estrategia de la compañía.
En la última década, los mandos de Xbox han mantenido un diseño bastante constante, aunque la firma ya exploró fórmulas diferentes con el Mando Adaptable Xbox de 2018 y el Joystick Adaptable que llegó años después. Esta vez, el nuevo mando no está orientado a la accesibilidad, sino más bien a ofrecer una alternativa de menor tamaño pensada para acompañar la plataforma Xbox Cloud.
Diseño y características del nuevo mando Xbox
El mando conserva los sticks analógicos en disposición asimétrica, uno de los sellos distintivos de Xbox, junto con un pad direccional cóncavo, algo habitual en su línea de mandos. Sin embargo, lo que llama la atención son unos gatillos de tiro corto, una solución que permite reducir el tamaño total del dispositivo sin sacrificar la funcionalidad básica para el juego.
En cuanto a la conectividad, se ha filtrado que el mando integrará un módem Realtek RTL8730E, con soporte para Bluetooth 5.3 y Wi-Fi 6. Además, incorpora un procesador con dos núcleos ARM Cortex-A7 a 1,2 GHz, lo que sugiere un equipo dotado de mayor autonomía y capacidad para gestionar conexiones inalámbricas avanzadas.
Colores y disponibilidad aún por confirmar
La información disponible indica que el mando saldrá en dos colores: blanco y negro, opciones que encajan con la imagen contemporánea y minimalista que Microsoft está adoptando para su hardware. No obstante, no se ha confirmado si ambos modelos se lanzarán al mismo tiempo ni el precio al que serán puestos a la venta.
Por el momento, Microsoft no ha anunciado oficialmente este mando ni su denominación comercial. La filtración procede de documentos internos a los que ha accedido Tecnoblog, aunque estos aún no se han hecho públicos en detalle.
El contexto del mando Xbox en el ecosistema de Microsoft
Con este nuevo mando, Microsoft parece reforzar su apuesta por el juego en la nube, una modalidad que busca liberar a los usuarios de la dependencia de hardware potente para disfrutar de grandes títulos. Un mando más compacto y con mejor conectividad resulta clave para facilitar esta experiencia, especialmente cuando se utilizan dispositivos móviles o ordenadores poco potentes.
La inclusión de tecnologías como Bluetooth 5.3 y Wi-Fi 6 en un mando revela que Microsoft está pensando en optimizar la latencia y la estabilidad de la conexión, aspectos cruciales para el juego en línea y en la nube. Aunque no se conocen todos los detalles, este mando podría marcar un paso en la estrategia de Xbox para democratizar el acceso a su ecosistema.
En definitiva, este mando Xbox que Microsoft está desarrollando podría tener un papel significativo para quienes apuestan por Xbox Cloud, ofreciendo un diseño más compacto sin renunciar a componentes clásicos como los sticks asimétricos o el pad direccional. Queda por conocer su impacto real en el mercado, precio final y cómo encajará dentro de la oferta de periféricos de la marca.
