Dos jugadores en Estados Unidos han presentado una demanda contra Nintendo, argumentando que la empresa debería transferir a los consumidores cualquier reembolso que reciba de los aranceles impuestos y posteriormente revocados por el gobierno estadounidense. Esta situación pone en cuestión si Nintendo ha llegado a beneficiarse en exceso por las fluctuaciones en los costes derivados de impuestos comerciales.
En 2025 Nintendo aplicó aumentos de precio en varios accesorios para la consola Switch 2, y meses después también subió el coste de las versiones originales de Switch en EE.UU. Los incrementos, que en algunos casos supusieron hasta un 10% en accesorios y hasta 50 dólares en la consola Switch OLED, han sido ampliamente vinculados a los aranceles impuestos por la administración Trump, principalmente sobre productos fabricados en China, principal país de producción de la compañía.
Contexto de la demanda contra Nintendo
Los afectados, entre ellos Gregory Hoffert de California y Prashant Sharan de Washington, sostienen que Nintendo ha cargado dos veces estos costes a los consumidores. Primero, con precios más altos derivados de los aranceles, y ahora con posibles reembolsos que la empresa podría haber recibido de forma retroactiva tras la anulación de estos impuestos por parte de la Corte Suprema de EE.UU.
La demanda alega que, salvo que un tribunal lo impida, Nintendo recuperará los pagos de los aranceles en dos ocasiones: mediante los precios incrementados a los consumidores y los reembolsos del gobierno, incluyendo los intereses de estas cantidades.
Este argumento se apoya en declaraciones públicas del CEO de Nintendo, Shuntaro Furukawa, quien en 2025 explicó que la política de la empresa es ajustar los precios de sus productos en función de cualquier arancel aplicado, considerándolo parte del coste total.
Implicaciones legales y económicas
La demanda colectiva, presentada en un tribunal federal del Distrito Oeste de Washington, representa a numerosos compradores de Switch en Estados Unidos entre 2018 y 2024. Los aranceles iniciales, que incluían tasas del 7.5% a 25% sobre importaciones desde China, incrementaron los costes de producción de Nintendo y derivaron en precios más altos para los consumidores.
En 2024, con la revocación por parte de la administración Biden de ciertas exenciones arancelarias y la decisión judicial que frenó la autoridad de Trump, el gobierno dictaminó reembolsos a importadores que pagaron dichos aranceles, entre ellos Nintendo. Los demandantes alegan que Nintendo tendría que reflejar estos reembolsos en descuentos o compensaciones para quienes compraron sus productos afectados.
Por ahora, Nintendo no ha emitido declaraciones públicas específicas respecto a esta demanda. Los abogados a cargo son firmas con experiencia en litigios colectivos dentro del sector tecnológico y del entretenimiento.
Contexto histórico de aranceles y precios
Los aranceles forman parte de la tensión comercial de Estados Unidos con China que comenzó a intensificarse bajo la administración Trump. Aunque Nintendo logró cierto alivio temporal con exenciones entre 2019 y 2020, la retirada de éstas y la posterior imposición generalizada de impuestos afectaron la cadena de producción y distribución.
La subida de precios anunciada por Nintendo en 2025, especialmente en accesorios de Switch 2 y en las diferentes versiones de la consola original, se justifica por cambios en las condiciones del mercado vinculados directamente a estos impuestos y los costes de importación.
Este contexto explica por qué los consumidores consideran pertinente cuestionar la distribución de estos costes y reembolsos, buscando un equilibrio más justo entre empresa y usuario final.
Finalmente, esta demanda abre un debate relevante sobre cómo las fluctuaciones en políticas arancelarias pueden impactar en el precio de productos tecnológicos y la responsabilidad de las empresas en trasladar estas variaciones a los consumidores sin generar beneficios indebidos.
