Microsoft está afrontando una demanda colectiva en Reino Unido por presuntos cargos excesivos en las licencias mayoristas de Windows Server para empresas que utilizan servicios en la nube rivales como Amazon AWS, Google Cloud y Alibaba Cloud. La controversia gira en torno al hecho de que los usuarios de la propia plataforma Azure de Microsoft supuestamente reciben precios más ventajosos, mientras que los clientes de nubes competidoras deben afrontar costos significativamente más elevados.
Esta situación ha motivado una demanda ante el Competition Appeal Tribunal (CAT) del Reino Unido, presentada por la abogada Maria Luisa Stasi y su firma en representación de cerca de 60,000 empresas. La reclamación alega que Microsoft ha aplicado desde 2012 una política de precios discriminatoria, con sobrecostes que podrían alcanzar hasta un 150-200 % respecto a los precios ofrecidos a los clientes de Azure, y reclama compensaciones por un valor aproximado de 2.800 millones de libras (alrededor de 3.600 millones de dólares).
Acusaciones de prácticas anticompetitivas en licencias de Windows Server
Según la demanda, Microsoft mantiene precios mayoristas más caros para licencias de Windows Server cuando se ejecutan en nubes competidoras. Este posible sesgo en el modelo tarifario habría distorsionado el mercado, poniendo en desventaja a proveedores como AWS y Google Cloud, cuyos costes incrementados acaban repercutiendo a sus clientes finales. La empresa americana justifica sus precios y descuentos exclusivos a través de programas como Azure Hybrid Benefit, diseñado para fomentar la adopción de su ecosistema híbrido, pero esta estrategia está siendo investigada para determinar si supone una barrera competitiva.
Microsoft ha argumentado que la demanda carece de un método claro para calcular las pérdidas reclamadas, y se ha comprometido a apelar la decisión del tribunal que ha permitido que el caso avance. La compañía rechaza las acusaciones y destaca que la resolución del tribunal no prejuzga el fondo del asunto.
Contexto regulatorio y repercusiones legales adicionales
El caso complementa la investigación que en 2025 llevó a cabo la Competition and Markets Authority (CMA) británica, que identificó que las prácticas de licenciamiento de Microsoft perjudicaban materialmente a competidores como AWS y Google Cloud. Al mismo tiempo, entidades regulatorias en Estados Unidos y Europa están analizando posibles abusos de posición dominante del gigante tecnológico en el ámbito cloud y en su suite de productividad, especialmente en relación con cláusulas restrictivas que dificultarían la migración a plataformas rivales.
En paralelo, Microsoft también ha recurrido una sentencia que autorizó la reventa de licencias perpetuas de sus productos Office y Windows, tras denuncias contra sus cláusulas contractuales que prohibían estas prácticas. Estos múltiples frentes reflejan el creciente escrutinio que enfrenta la empresa en sus modelos comerciales y de licenciamiento.
Por qué importa esta demanda sobre Windows Server
Esta demanda no solo afecta a Microsoft y su estrategia comercial con Azure, sino que plantea cuestiones cruciales sobre la competencia en servicios cloud y la equidad en la fijación de precios de software esencial para la actividad empresarial. Si se consolidan las acusaciones, podría abrirse una vía para que miles de compañías afectadas reclamen compensaciones, cambiar las políticas de licenciamiento o regular más estrictamente la operación de grandes proveedores en mercados digitales.
El proceso judicial se encuentra en las fases iniciales, pero plantea un desafío significativo para Microsoft en un segmento donde la competencia es clave. El veredicto y posibles acuerdos marcarán un precedente para la interacción entre fabricantes de software y proveedores cloud, y condicionarán las prácticas comerciales que definan el panorama tecnológico en los próximos años.
