Ken Levine ha explicado recientemente por qué Judas, su nuevo videojuego, ha necesitado una década para completarse. Según el creador de BioShock, el retraso no se debe a limitaciones tecnológicas, sino a la búsqueda de un sistema narrativo que interactúe dinámicamente con el jugador durante la jugabilidad.
Durante una entrevista con IGN, Levine detalló que el principal desafío fue diseñar un «sistema Lego narrativo», capaz de combinar elementos modulares de manera dinámica en tiempo real para generar historias muy reactivas a las decisiones del jugador. Esto representa un cambio significativo respecto a sus anteriores trabajos, donde la narrativa era más lineal y menos adaptativa fuera del combate.
El sistema narrativo modular que define Judas
El innovador enfoque narrativo de Judas es fruto de un trabajo continuo para casar tecnología y escritura de guiones de manera eficiente. Levine comentó que primero se desarrolló la tecnología base, construída sobre Unreal Engine, para después enfrentarse a la creación de historias y encuentros dentro de este nuevo sistema.
El proceso fue largo, con numerosos intentos fallidos que el propio Levine definió como «besar muchas ranas» antes de encontrar la fórmula adecuada. Este método implica una combinación de diseño de experiencias y programación innovadora, con el objetivo de lograr una narrativa que se ajuste de forma dinámica al comportamiento del jugador.
Un juego con un trasfondo de ciencia ficción y control social
Judas es un shooter en primera persona ambientado en un futuro de ciencia ficción. La acción transcurre en la Mayflower, una nave interestelar tipo arca que transporta humanos hacia Proxima Centauri. La sociedad a bordo recuerda a un estado orwelliano, gobernado por máquinas que controlan la población.
El protagonista, Judas, está dispuesto a provocar una rebelión sin importar el coste. Esta ambientación y narrativa buscan ofrecer una experiencia inmersiva donde las decisiones del jugador pueden alterar el desarrollo y desenlace del juego.
Retos en el desarrollo y aprendizajes para el futuro
Ken Levine también reflexionó sobre las causas actuales que dificultan la producción de videojuegos, señalando que el aumento exponencial en la escala y el tamaño de los equipos trae consigo complicaciones de comunicación y gestión. Además, mencionó los cambios frecuentes en los grupos de desarrollo, que dificultan mantener la coherencia y visión del proyecto.
Sobre futuros lanzamientos, Levine espera que no se repitan los largos periodos de desarrollo. Gracias a la experiencia acumulada en Judas, afirma que tienen claras las funciones y métodos que funcionan y los que no en este nuevo modelo narrativo.
Aún sin fecha de lanzamiento, Judas estará disponible en PlayStation 5, PC y Xbox Series X y S. Este proyecto evidencia un avance significativo en la integración de narrativa y jugabilidad, una propuesta que, aunque compleja y laboriosa, puede marcar un punto de inflexión en cómo se desarrollan las historias interactivas.
