Ubisoft atraviesa un periodo de profunda reestructuración que ya repercute directamente en el desarrollo de algunos de sus títulos más importantes, como Ghost Recon y el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag. El reciente cierre de Red Storm Entertainment ilustra las consecuencias de una estrategia de recorte de costes que, según informaciones internas, está afectando tanto a los equipos de trabajo como a las prioridades creativas de la compañía.
El cierre de Red Storm y su repercusión en Ghost Recon
El 19 de marzo, Marie-Sophie de Waubert, Chief Studios and Portfolio Officer de Ubisoft, comunicó el fin del desarrollo de videojuegos en Red Storm Entertainment, lo que supuso el despido de 105 empleados. Esta medida obligó a reorganizar varios equipos para intentar minimizar el impacto en proyectos considerados estratégicos para la editora, especialmente el próximo gran Ghost Recon, conocido internamente como OVR. Este juego, planteado como un shooter táctico en primera persona con campaña individual y opciones multijugador, había sido señalado por Ubisoft como uno de los lanzamientos clave de su siguiente ejercicio fiscal.
Las fuentes consultadas por Insider Gaming advierten que OVR ya había experimentado una reducción de alcance respecto a sus planes iniciales. La pérdida de decenas de trabajadores provenientes de Red Storm podría acarrear nuevos recortes en el contenido final o provocar retrasos significativos. Además, se ha reportado que algunos empleados afectados perdieron el acceso inmediato a los sistemas internos de Ubisoft, a pesar de que su salida definitiva no será efectiva hasta mayo.
Crisis financiera y cancelaciones de proyectos
El proceso de reestructuración de Ubisoft se enmarca en un contexto financiero especialmente delicado para la empresa. En los últimos meses, la compañía ha registrado pérdidas operativas estimadas en 1.000 millones de euros y su cotización bursátil ha caído casi un 40% tras anunciar una profunda reorganización organizativa y la cancelación de seis títulos en desarrollo. Más detalles sobre la situación financiera de Ubisoft.
Durante este proceso, Ubisoft ha cerrado estudios en diversas regiones, como Estocolmo o Halifax, y ha cancelado proyectos tan esperados como el remake de «Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo». Otros equipos, como Massive Entertainment y Ubisoft Toronto, también han sufrido despidos, con decenas de empleados afectados en cada caso.
Las franquicias en riesgo: no solo Ghost Recon
El impacto de los recortes va más allá de Ghost Recon. El cierre de Red Storm afectó a alrededor de diez proyectos, según Insider Gaming, entre ellos una supuesta edición Director’s Cut de Watch Dogs Legion y el remake de Splinter Cell. Este último proyecto, que ya enfrentaba dificultades internas y costes superiores a los previstos, ilustra la compleja situación productiva dentro de Ubisoft.
Además, la propia empresa ha reconocido que busca completar rápidamente un ahorro de 100 millones de euros en costes fijos y seguir reduciéndolos hasta 200 millones adicionales en los próximos dos años. Entre tanto, Ubisoft insiste en que mantiene en desarrollo múltiples títulos de sus franquicias más emblemáticas, como Assassin’s Creed y Far Cry, y ha reorganizado sus estudios en cinco «Casas Creativas» para optimizar recursos y mejorar la calidad de sus futuros lanzamientos.
Más información sobre el estado de los proyectos de Ubisoft
Malestar interno y dudas sobre el futuro creativo
Las consecuencias de la reorganización se reflejan también en el clima interno de la compañía. Según un exdirector de Assassin’s Creed y Far Cry, Ubisoft se ha vuelto «muy alérgica» a apostar por nuevas propiedades intelectuales, priorizando secuelas y remakes frente a la innovación. Las restricciones de presupuesto y las presiones derivadas de los recortes no solo afectan a la elaboración de los proyectos, sino que generan preocupación sobre la viabilidad a medio plazo de franquicias como Ghost Recon, Splinter Cell o Watch Dogs.
En definitiva, la estrategia de reducción de costes y reorganización corporativa coloca a Ubisoft ante una encrucijada. La editora ha optado por priorizar sus sagas más rentables mientras minimiza riesgos en un mercado cada vez más competitivo y fragmentado. Esta coyuntura abre dudas sobre la capacidad de Ubisoft para mantener la calidad y el atractivo de títulos como Ghost Recon, especialmente cuando la pérdida de talento y recursos amenaza con ralentizar o recortar el contenido de futuros lanzamientos.
El desenlace de esta situación determinará no solo la evolución de sagas históricas, sino también el lugar de Ubisoft en la industria de los videojuegos durante los próximos años.

