El videojuego Above Land: Rhapsody ha llamado la atención tras presentarse recientemente en el evento BiliBili: First Look en Shanghái, gracias a una propuesta sorprendente que fusiona elementos de rol de acción, roguelite y cooperativo para tres jugadores.
Lo que hace relevante a Above Land: Rhapsody es su enfoque poco convencional en la jugabilidad, que combina el combate con armas tradicionales de fantasía, como espadas o arcos, con elementos inesperados y extravagantes, desde una guitarra eléctrica hasta un balón de baloncesto utilizado para realizar remates durante el combate.
Un arsenal que mezcla fantasía y elementos poco comunes
En este título controla a un niño que transita entre la exploración de la nave flotante llamada «The Invincible Bebe» y frenéticas batallas en un mundo fragmentado en pedazos de paisaje suspendidos en el aire. Fuera del combate, el jugador puede interactuar con personajes que ofrecen mejoras y objetos, como el herrero que suministra armas inusuales o el chef que prepara comidas que influyen en el rendimiento en combate.
El catálogo inicial incluye doce armas de las más de treinta previstas para la versión final. Aparte de la habitual broadsword (espada ancha) y dagas dobles, hay objetos como un yo-yo, una guitarra eléctrica, un balón de baloncesto o una silla plegable, esta última inspirada en las luchas de la WWE. Esta variedad aporta un componente de humor y personalidad poco habitual en juegos de este género.
Jugabilidad y combates en Above Land: Rhapsody
Las batallas se desarrollan en varias oleadas de enemigos cada vez más difíciles, seguidas por un enfrentamiento contra un jefe final. Los jugadores pueden equipar modificadores que alteran las características de su personaje o enemigos, algunos tan singulares como convertir a los adversarios en ovejas o utilizar un micrófono para acabar con ellos a gritos.
Cada arma dispone de ataques estándar y dos habilidades especiales con temporización, que permiten, por ejemplo, desplegar torretas automáticas o crear áreas de combate restringidas. De este modo, el juego combina acción dinámica con mecánicas que requieren estrategia para optimizar el uso de habilidades.
La variedad de armas también implica estilos de combate diferentes, como el ritmo necesario para tocar la guitarra que genera proyectiles musicales, o las combinaciones posibles entre jugadores, como pases de balón para generar remates devastadores.
Cooperativo en desarrollo y futuras posibilidades
El modo cooperativo está aún en fase de desarrollo y promete ofrecer interacción entre jugadores más profunda, incluyendo el intercambio de objetos y combinaciones de habilidades complementarias. Esto puede dar lugar a jugadas sincronizadas que aumenten la complejidad y diversión en equipo.
Sin embargo, la accesibilidad y la introducción para nuevos jugadores requieren mejoras, pues actualmente la cantidad de sistemas y mecánicas puede resultar abrumadora sin una guía adecuada. Los desarrolladores planean ampliar los tutoriales para facilitar la curva de aprendizaje.
En resumen, Above Land: Rhapsody surge como un roguelite cooperativo con identidad propia, que combina un enfoque tradicional de acción con propuestas creativas y poco vistas, aunque aún en desarrollo. La combinación de humor, variedad de armas y mecánicas cooperativas promete ofrecer una experiencia única, siempre que se refinan sus sistemas de aprendizaje y equilibrio.
Dado que no hay fecha de lanzamiento confirmada, debemos esperar para comprobar cómo evolucionan estas ideas y qué contenido adicional ofrecerá el juego para mantener la frescura en los combates y la narrativa.
