El proyecto Muxcard ha llamado la atención en la comunidad tecnológica por tratarse de un ordenador funcional que cabe en el tamaño de una tarjeta de crédito, incluyendo una pantalla de tinta electrónica y un grosor de apenas 1 mm. Este prototipo, desarrollado por un usuario identificado como krauseler en GitHub, busca superar uno de los retos clásicos en la miniaturización de dispositivos: respetar no solo la superficie, sino también el perfil delgado de una tarjeta estándar.
Este avance resulta relevante porque, a diferencia de intentos previos en los que solo se cumplía con las dimensiones superficiales —como ciertos modelos básicos de calculadoras y ordenadores barebones—, el Muxcard aborda el desafío de mantener un espesor cercano a la norma ISO/IEC 7810 ID-1, que establece un grosor estándar de 0,76 mm para tarjetas de crédito. El prototipo actual mide 1 mm, un ligero incremento justificado por las limitaciones técnicas y la fragilidad del diseño, pero que no deja de ser un notable esfuerzo de compactación.
Características técnicas del Muxcard
Este ordenador en formato tarjeta de crédito está basado en un microcontrolador ESP32-C3 con arquitectura RISC-V, capaz de conectarse vía Wi-Fi, y con memoria SRAM de 320 KB y ROM de 384 KB. La elección del ESP32-C3 es indicativa de un equilibrio entre potencia, bajo consumo y conectividad. El equipo diseñado incorpora además una pantalla flexible de tinta electrónica ePaper de 1,54 pulgadas con resolución de 200 x 200 píxeles y soporte para actualizaciones parciales.
También destaca la inclusión de un módulo NFC RC522 con funciones de lectura y escritura, ofreciendo versatilidad más allá de ser una simple etiqueta pasiva, lo cual abre diversas posibilidades para usos relacionados con la autenticación o el intercambio de datos.
Otro componente relevante es el acelerómetro LIS2DW12, que actúa como sensor para detectar movimientos y activar el dispositivo según sea necesario. La alimentación corre a cargo de una batería recargable de polímero de litio (LiPo) con 30 mAh y un grosor igualmente contenido, de 1 mm.
Desafíos pendientes y mejoras previstas
El desarrollador ha señalado que el prototipo actual presenta limitaciones importantes, entre ellas una fragilidad considerable y la necesidad de integrar diversas funcionalidades para equiparar el dispositivo a un ordenador compacto plenamente operativo. Entre las mejoras previstas están la incorporación de un conector USB tipo C para carga y comunicación, ranura para tarjeta microSD para almacenamiento adicional, controles táctiles y una batería reciclable más delgada.
Un reto significativo será consolidar el diseño para que sea resistente y duradero sin sacrificar su delgadez ni tamaño, considerando la rigidez y necesidades rutinarias de una tarjeta que debe manejarse como cualquier otra en nuestra cartera.
Potenciales aplicaciones y futuro del ordenador tamaño tarjeta de crédito
En cuanto a las aplicaciones, el creador del Muxcard sugiere usos posibles como paneles para domótica, almacenamiento seguro offline para autenticación de dos factores (2FA), claves de respaldo y gestión de contraseñas, entre otros. Estas funcionalidades subrayan la intención de que el dispositivo sea una herramienta útil más allá de una simple curiosidad tecnológica.
La iniciativa mantiene su código y diseños abiertos en GitHub para fomentar la experimentación, modificaciones y uso no comercial, y se muestra abierto a colaboraciones externas.
Este proyecto es una muestra más de las posibilidades que ofrece la miniaturización aplicada a la computación portátil, rompiendo barreras hasta ahora poco exploradas. Aunque se encuentra en una fase inicial, el Muxcard plantea interesantes interrogantes sobre el futuro de los dispositivos informáticos ultracompactos y cómo podrían integrarse en nuestra vida diaria de modo discreto y funcional.
