Las ventas de placas base están sufriendo una caída considerable en 2026, con una reducción superior al 25%, una situación causada por la escasez generalizada de chips y el cambio de producción hacia procesadores destinados a la inteligencia artificial (IA). Este fenómeno afecta directamente al mercado de entusiastas y constructores de ordenadores personales (PC) que prefieren ensamblar sus equipos desde cero.
La demanda masiva de memoria, almacenamiento y procesadores para infraestructura de IA ha provocado que fabricantes como Nvidia, Intel y AMD reduzcan la fabricación de chips para consumo general, priorizando los procesadores para centros de datos y sistemas IA. Esta estrategia ha generado una escasez que se refleja en el aumento de precios en la mayoría de componentes clave del PC, especialmente módulos de memoria y unidades de almacenamiento.
Desplome en las ventas de las fabricantes principales
Los principales fabricantes de placas base ya están sufriendo las consecuencias. Asus, que había vendido alrededor de 15 millones de unidades en 2025, sólo ha logrado enviar poco más de 5 millones en la primera mitad de 2026. Se espera que la cifra total para el año no supere los 10 millones, lo que supondría una caída interanual cercana al 33%. De manera similar, Gigabyte y MSI han reducido sus previsiones internas para 2026 hasta 9 y 8,4 millones respectivamente, lo que representa descensos del 22% y 24%. ASRock será la más afectada, con una previsión de descenso del 37%, pasando de 4,3 millones a apenas 2,7 millones de unidades en el mismo periodo.
Factores que agravan la situación
Además de la escasez de chips, la situación se complica por las decisiones de diseño y lanzamientos en el sector. AMD continúa con el socket AM5 en sus últimos procesadores, mientras que Intel presenta demora en la disponibilidad de Nova Lake, que utilizará el socket LGA 1954.
Por su parte, Nvidia no ha lanzado una versión renovada de la serie RTX 50 Super y los rumores indican que su futura serie RTX 60 no verá la luz hasta 2028, lo que limita las opciones para quienes planean actualizar o montar un PC nuevo con componentes de última generación.
Consecuencias para los usuarios y el mercado
Frente a estos retos, muchos usuarios con presupuestos ajustados retrasan la actualización de sus equipos o mantienen sus dispositivos actuales durante más tiempo. Esto se traduce en menos demanda para la compra de placas base nuevas y una reducción en el mercado global de componentes para PC.
A pesar de la caída en ventas, algunas compañías están compensando pérdidas redirigiendo parte de su producción hacia servidores y equipos dedicados a la inteligencia artificial, sectores con alta inversión por parte de grandes compañías y proveedores de servicios en la nube.
Oportunidades para quienes buscan componentes
Quienes aún estén interesados en construir un PC nuevo pueden encontrar ofertas atractivas en kits de placas base, ya que los distribuidores intentan reducir sus inventarios. Sin embargo, estas rebajas no compensan completamente el aumento en el coste de memoria, almacenamiento y procesadores, complicando la renovación completa en el contexto actual.
Este escenario refleja un cambio en la dinámica del mercado tecnológico, donde la prioridad en el desarrollo de la inteligencia artificial comienza a influir directamente en la disponibilidad y los precios de hardware tradicional para PC.
