Nvidia ha incrementado su dependencia de la cadena de suministro asiática hasta representar aproximadamente el 90 % de sus costes de producción en componentes. Este aumento supone un salto notable respecto al 65 % registrado hace un año, un dato que refleja la creciente complejidad y los riesgos inherentes en la fabricación de sus productos más avanzados.
Este cambio afecta especialmente a las áreas de su negocio vinculadas con la inteligencia artificial física. La producción de módulos como la plataforma Jetson Thor para robótica y los sistemas de conducción DRIVE AGX Thor utilizan componentes fabricados mayoritariamente en Asia, incluyendo obleas de 3 nm de TSMC y memorias LPDDR5X de Samsung y SK hynix.
Los retos en la producción y el efecto en productos específicos de Nvidia
La plataforma Jetson Thor, lanzada en agosto pasado, se basa en la arquitectura Blackwell y destaca por emplear tecnología de punta como la fabricación a 3 nm de TSMC y memoria LPDDR5X. Los módulos más potentes alcanzan 2.070 TFLOPS FP4 con 128 GB de memoria, mientras que la versión de entrada ofrece 1.200 TFLOPS con 64 GB a un precio aproximado de 1.999 unidades al por mayor.
Estos módulos compiten por el mismo espacio en la cadena productiva asiática que las unidades de procesamiento gráfico para centros de datos, además de sumar presión sobre la escasa capacidad disponible en memoria y obleas de tecnología avanzada. Proveedores y socios de Nvidia, como Boston Dynamics, Amazon Robotics o LG, están expandiendo su colaboración en este segmento, lo que agrava la presión sobre la cadena de suministro.
En paralelo, Nvidia enfrenta la desaparición acelerada de módulos más antiguos, como los Jetson TX2 y Xavier, debido a la creciente escasez de memoria LPDDR4. Los fabricantes de memoria, incluyendo Samsung, se han desplazado hacia la producción de módulos más rentables, afectando la disponibilidad de componentes para estos productos y forzando a los clientes a migrar hacia las nuevas plataformas que, irónicamente, dependen de la misma cadena de suministro ya saturada.
Limitaciones en la producción nacional y dinamismo del mercado
Aunque Nvidia ha realizado inversiones significativas en la producción de servidores en Estados Unidos junto a Foxconn, Wistron, Amkor y SPIL, estas instalaciones aún no han alcanzado una escala capaz de equilibrar la demanda creciente. La tecnología avanzada de empaquetado CoWoS de TSMC, especialmente crítica para GPUs de centros de datos, continúa siendo un cuello de botella que obliga a enviar chips fabricados en Arizona de vuelta a Taiwán para su empaquetado.
Esto contribuye a que la cadena de suministro asiática siga siendo un factor indispensable y vulnerable para Nvidia, y el reciente crecimiento en los productos destinados a la inteligencia artificial física añade nuevas categorías de consumo de componentes que sobrecargan aún más esta infraestructura.
En conclusión, el aumento hasta un 90 % en la dependencia de Asia para componentes clave sitúa a Nvidia en una posición donde el control sobre su producción y suministro es limitado. La misma tendencia que impulsa la innovación y expansión de sus productos también expone fragilidades que podrían afectar su capacidad de respuesta frente a futuras limitaciones industriales o geopolíticas. Este equilibrio es crucial para entender el futuro tecnológico y comercial de Nvidia y la industria de semiconductores en general.
