El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, ha declarado recientemente que la empresa ha perdido por completo su cuota de mercado en el sector de aceleradores de inteligencia artificial (IA) en China, situándola en un 0%. Este cambio, que se ha producido en apenas un par de años, refleja un vuelco significativo en un mercado que hasta hace poco dominaba con autoridad.
La caída de Nvidia en China se atribuye principalmente a las restricciones de exportación impuestas por el gobierno de Estados Unidos, diseñadas para limitar el acceso chino a tecnología avanzada. Sin embargo, Huang ha expresado su opinión crítica respecto a estas medidas, indicando que la política ya ha tenido efectos contraproducentes.
La pérdida total de cuota en China y sus causas
Jensen Huang ha señalado que, a día de hoy, Nvidia ha dejado de vender directamente a clientes chinos. Esta retirada se produce tras años en los que la compañía acaparaba cerca del 66% del mercado de aceleradores para IA en China. Firmas locales, como Huawei, Cambricon, Moore Threads y MetaX, han avanzado rápidamente en el desarrollo de hardware y software propios, cubriendo hasta un 80% de la demanda nacional en esta materia.
Bernstein estimó previamente que la cuota de Nvidia podría caer del 66% en 2024 a un 8%, pero Huang confirma que el descenso hasta el 0% se ha dado en ventas directas. No obstante, reconoce que, a nivel de tecnologías y ecosistemas de software, el terreno estadounidense, especialmente el área vinculada a CUDA, sigue representando un obstáculo para las empresas chinas.
Crítica a las políticas de restricción exportadora de EE. UU.
En su intervención con el Special Competitive Studies Project, Huang ha subrayado que la decisión de excluir completamente el mercado chino probablemente sea ineficaz desde una perspectiva estratégica. Sostiene que conceder un mercado del tamaño de China no solo acelera su camino hacia la autosuficiencia tecnológica, sino que impide a las compañías estadounidenses ampliar su influencia global en IA.
Huang considera que las políticas de exportación deben adaptarse a los tiempos y ser más dinámicas, defendiendo la idea de que la presencia de empresas americanas en China es beneficiosa tanto para EE. UU. como para el desarrollo tecnológico global.
China como competidor en inteligencia artificial
Pese a no disponer del hardware y software líderes estadounidenses, China continúa despuntando en el desarrollo de modelos avanzados de IA. Huang destaca factores como la abundancia de talento en ciencia y matemáticas y costes energéticos más bajos, elementos que refuerzan el potencial competitivo del gigante asiático.
Por tanto, la situación plantea un escenario complejo: mientras las restricciones buscan limitar la capacidad de China, estas pueden estar incentivando un mercado cada vez más autónomo y competitivo a largo plazo.
En última instancia, Huang advierte que basar la estrategia en el miedo y en controles estrictos podría ralentizar la adopción global de la inteligencia artificial. Para él, el liderazgo estadounidense perdurará mediante el fortalecimiento y la expansión del ecosistema tecnológico propio, no mediante el aislamiento de rivales internacionales.
Este caso pone de manifiesto las dificultades que enfrentan las empresas tecnológica y las políticas públicas en un entorno globalizado y competitivo, donde las medidas proteccionistas pueden tener consecuencias imprevistas, moldeando no sólo el mercado inmediato sino también el desarrollo tecnológico a largo plazo.
