Samsung Galaxy Book cambia de estrategia al anunciar el desarrollo de tres nuevos portátiles que usarán Android en lugar de Windows como sistema operativo. Este movimiento supone una novedad notable para una familia de dispositivos tradicionalmente ligada al ecosistema de Microsoft.
Los rumores iniciales ya apuntaban a que el Galaxy Book6 Edge estaría equipado con un procesador Qualcomm Snapdragon X2 Elite, en contraste con el Intel que llevó su predecesor Galaxy Book6. Ahora, según informa Sammobile, la compañía surcoreana no solamente sustituiría el chip, sino que también apostaría por una versión avanzada de Android 17, acompañada de una capa personalizada One UI 9.
¿Qué implica el salto a Android en los Galaxy Book?
Esta novedad es especialmente significativa porque el sistema operativo de los nuevos Galaxy Book estaría basado en una variante de ChromeOS llamada «Aluminum OS», que integra Android pero bajo un enfoque distinto. Samsung planea adaptar la interfaz para mantener la experiencia del modo DeX, propio de sus smartphones y tabletas, facilitando una transición más fluida hacia un entorno de escritorio en el portátil.
Samsung tampoco dejará de lado funciones de inteligencia artificial, conocidas ya en sus móviles, que se incorporarían para mejorar la productividad y la interacción con el dispositivo.
Se espera que los nuevos Galaxy Book con Android abarquen distintas gamas: desde una opción asequible competitiva con el Apple MacBook Neo hasta modelos de alta gama dirigidos a usuarios más exigentes. Sin embargo, detalles sobre sus especificaciones técnicas y fechas concretas de lanzamiento aún no están confirmados.
Expectativas y calendario aproximado
El uso de Android 17 apunta a que estos portátiles podrían llegar al mercado durante la segunda mitad de 2026 o a comienzos de 2027. Por ahora no está claro si el Galaxy Book6 Edge con Snapdragon X2 Elite estrenará este sistema o si dicha característica quedará reservada para la siguiente generación Galaxy Book7.
La evolución del hardware, junto con una adaptación profunda del sistema operativo, supone para Samsung un intento de ofrecer una propuesta diferente y más integrada con su ecosistema móvil. Al abandonar Windows, la firma se distancia de la norma del mercado de portátiles y apuesta por un modelo híbrido entre ordenador y dispositivo móvil.
Este cambio puede suponer tanto una ventaja como un desafío. Android es menos habitual en portátiles tradicionales, lo que puede limitar la compatibilidad con aplicaciones clásicas de escritorio. Por otro lado, la personalización y la integración con DeX podrían atraer a usuarios que buscan flexibilidad y sincronización con sus móviles Samsung.
En el contexto del mercado actual, donde Windows domina el terreno de los ordenadores portátiles, Samsung Galaxy Book con Android actúa como un experimento para explorar nuevas formas de interacción y uso. Su éxito dependerá de la capacidad de ofrecer una experiencia de usuario coherente y útil en entornos profesionales y personales.
Este cambio también podría incentivar a otros fabricantes a replantearse los sistemas operativos presentes en sus dispositivos, especialmente aquellos que forman parte de un ecosistema de dispositivos móviles.
