La eGPU RTX 5060 Ti de Morefine ya está disponible en prepedido y coloca una gráfica de sobremesa con 16 GB de VRAM GDDR7 en un formato externo y relativamente compacto. La propuesta es relevante porque combina dos conexiones pensadas para minimizar la pérdida de rendimiento: OCuLink y Thunderbolt 5.
La compañía no ha publicado pruebas propias, así que conviene leer el anuncio con cautela. Aun así, la ficha técnica deja claro que esta G2 quiere posicionarse como una opción para portátiles y equipos compactos que necesiten más potencia gráfica sin cambiar de ordenador.
eGPU RTX 5060 Ti: qué incluye la Morefine G2
En el interior de la caja se encuentra una Nvidia RTX 5060 Ti de sobremesa con 16 GB de memoria GDDR7, una configuración llamativa para una solución externa de este tamaño. Morefine acompaña esa GPU con un puerto OCuLink 4.0 x4, pensado para ofrecer un enlace más directo con el sistema anfitrión cuando este sea compatible.
La marca también incluye Thunderbolt 5 como alternativa para quienes no dispongan de OCuLink. En teoría, esto amplía mucho la compatibilidad con portátiles y equipos pequeños, aunque el rendimiento final dependerá de la conexión utilizada y del propio ordenador al que se conecte la eGPU RTX 5060 Ti.
En este tipo de dispositivos siempre hay una penalización frente a una tarjeta instalada directamente en un ordenador de sobremesa. La ventaja de OCuLink es que suele reducir mejor ese recorte de rendimiento que Thunderbolt 5, sobre todo en juegos y en tareas sensibles al ancho de banda. No desaparece la limitación, pero sí puede ser más asumible.
Puertos y conectividad para una configuración flexible
Además del puerto ascendente, Morefine añade un segundo Thunderbolt 5 de bajada, con salida de imagen capaz de llegar a 4K a 144 Hz. La eGPU RTX 5060 Ti también integra tres puertos USB 3.2 Gen 1 Tipo-A, un HDMI 2.0 y un DisplayPort 1.4, de modo que puede actuar como pequeño centro de conexiones para escritorio.
La empresa señala que el Thunderbolt 5 ascendente puede entregar hasta 100 W de potencia, lo que permite alimentar parte del equipo anfitrión mientras se transfieren los datos de la GPU. Esto no sustituye siempre al cargador principal del portátil, pero sí puede simplificar bastante el montaje en determinados escenarios.
En la práctica, la utilidad de esta combinación dependerá de cómo esté pensado cada portátil. Hay máquinas que aprovechan mejor OCuLink, otras se apoyarán en Thunderbolt 5 y USB4 v2, y algunas se quedarán a medio camino. Por eso, más que fijarse solo en la GPU, conviene mirar la compatibilidad completa del sistema antes de comprar la eGPU RTX 5060 Ti.
Diseño compacto, pero con concesiones
Morefine afirma que la G2 mide 140 x 100 x 54 mm y pesa unos 700 gramos. Son cifras bajas para una eGPU de estas características, algo que la marca consigue en parte gracias a que utiliza una fuente de alimentación externa.
El formato compacto puede ser útil para quienes buscan una solución transportable sin montar un equipo de sobremesa completo. Sin embargo, el tamaño reducido no elimina las limitaciones habituales de este tipo de producto: ruido, dependencia del portátil y una experiencia que seguirá estando condicionada por la interfaz de conexión.
La compañía también indica que el ventilador integrado ofrece tres modos de funcionamiento, orientados a equilibrar rendimiento y ruido. Es un detalle importante, porque una eGPU pequeña con una gráfica de gama media-alta puede calentarse con facilidad si se la usa durante sesiones largas de juego o carga sostenida.
Precio, disponibilidad y lectura real del producto
La eGPU RTX 5060 Ti de Morefine está en prepedido por 1.099 dólares y, según la marca, los envíos de esas reservas comenzarían antes del 20 de mayo de 2026. No se han detallado métricas de rendimiento ni comparativas oficiales, así que el producto llega con más promesa técnica que datos verificables.
Ese precio la coloca en un terreno delicado. Quien compre una eGPU no solo paga la gráfica, sino también la electrónica del chasis, la conectividad avanzada y el formato compacto. La cuestión es si ese sobrecoste compensa frente a montar un sobremesa sencillo o frente a otras soluciones externas ya disponibles en el mercado.
La lectura más prudente es que esta G2 no está pensada para sustituir a un ordenador de sobremesa, sino para ampliar la vida útil de portátiles potentes o estaciones compactas que necesiten más margen gráfico en momentos concretos. Si Morefine logra un buen equilibrio entre compatibilidad, ruido y rendimiento real, la eGPU RTX 5060 Ti podría encontrar su sitio. Si no, quedará como una propuesta interesante sobre el papel, pero demasiado cara para la mejora que ofrece.
