El Congreso de Estados Unidos ha avanzado en un proyecto legislativo, conocido como la ley MATCH, que busca establecer controles estrictos y automáticos sobre la exportación de tecnología avanzada para la fabricación de semiconductores a China. Este movimiento implica limitar el acceso chino a equipos estratégicos, especialmente las máquinas de litografía DUV, clave para fabricar chips de alta tecnología.
Esta legislación bipartidista pretende reemplazar la discrecionalidad que hasta ahora tiene el Departamento de Comercio estadounidense para autorizar licencias de exportación, estableciendo prohibiciones sin excepciones y cerrando las lagunas legales aprovechadas mediante empresas pantalla o rutas de terceros países.
Prohibiciones concretas y control a empresas chinas
La ley MATCH impone una prohibición a nivel país para la exportación a China de determinados equipos fundamentales para la producción de semiconductores, en particular los sistemas de litografía profunda ultravioleta (DUV). Estos equipos son esenciales para fabricar chips con procesos de hasta 7 nanómetros, como los que utiliza la china SMIC. La legislación mantiene esta restricción pese a una reciente enmienda que eliminó la prohibición sobre herramientas de grabado criogénico.
Además, la ley identifica específicamente a cinco empresas chinas – SMIC, CXMT, YMTC, Hua Hong y Huawei – y sus subsidiarias. Estas entidades serán objeto de una presunción automática de denegación en sus licencias para importación, venta, mantenimiento y soporte técnico, lo que endurece significativamente las restricciones vigentes hasta ahora, donde la aprobación era evaluada individualmente.
Un marco multilateral y nuevo mecanismo de aplicación
El proyecto establece un plazo de 150 días para que Estados Unidos negocie con sus aliados principales —en especial Holanda y Japón, donde están fabricantes clave como ASML y Tokyo Electron— el establecimiento de controles equivalentes. Si no se alcanza un acuerdo, el Departamento de Comercio deberá extender unilateralmente la aplicación de la Regla de Producto Extranjero Directo (FDPR), que permitiría bloquear la exportación desde terceros países si el equipo incorpora tecnología estadounidense, una medida con alcance extraterritorial que puede generar tensiones diplomáticas.
Este mecanismo de coordinación multilateral intenta evitar que las restricciones se evadan mediante compras indirectas o la fabricación fuera de Estados Unidos, lo que es especialmente relevante para la cadena de suministro global de semiconductores.
Repercusiones para la industria y la competencia tecnológica
La ley MATCH representa un cambio fundamental en el control de exportaciones, pues transfiere la autoridad desde la administración ejecutiva a una norma legal establecida por el Congreso, lo que hace que las restricciones sean permanentes salvo que se modifiquen legislativamente.
Para fabricantes estadounidenses como Applied Materials, Lam Research y KLA, que obtienen una parte importante de sus ingresos en el mercado chino, la medida introduce un mayor grado de certeza, aunque también limita su margen de maniobra para negociar exportaciones específicas. Por su parte, ASML, con cerca del 30% de su facturación en China, enfrenta un desafío adicional debido a la posibilidad de que la FDPR se aplique a sus equipos producidos en Holanda si no se adoptan controles equivalentes.
Para China, esta ley dificulta el avance en la producción de chips de última generación, especialmente aquellos por debajo de los 7 nanómetros. En respuesta, el país continúa intensificando sus esfuerzos para desarrollar tecnología propia en litografía, como los proyectos de Shanghai Micro Electronics Equipment (SMEE).
Un paso decisivo en la competencia tecnológica global
La introducción de la ley MATCH formaliza y refuerza una tendencia creciente en la política estadounidense para contener el desarrollo tecnológico chino, especialmente en sectores estratégicos como la microelectrónica. Esta medida busca evitar fugas tecnológicas y limitar la capacidad de China para alcanzar la autosuficiencia en semiconductores avanzados.
Sin embargo, su implementación presenta retos, tanto en la diplomacia con aliados clave como en el impacto económico para proveedores globales. La negociación con Holanda y Japón será crucial para evitar conflictos en la cadena de suministro y asegurar una aplicación coordinada, minimizando fracturas en el mercado mundial.
Ante un escenario geopolítico complejo, la ley MATCH establece un marco más rígido para las exportaciones sensibles, que podría definir el equilibrio competitivo en la industria de semiconductores durante la próxima década.
