Amazfit Balance comienza a recibir una actualización importante de software que modifica el seguimiento de energía, añade compatibilidad con sensores externos y ajusta los controles físicos del reloj.
El firmware, identificado como 3.28.8.1, se despliega de forma gradual y llega acompañado de nuevas herramientas pensadas tanto para usuarios ocasionales como para quienes buscan métricas más precisas durante el entrenamiento.
Qué trae la actualización 3.28.8.1 del Amazfit Balance
La pieza central de esta versión es la sustitución de la antigua función Readiness por una nueva app llamada BioCharge. Según Amazfit, BioCharge ofrece lecturas más precisas sobre los niveles de energía del cuerpo, para valorar mejor la recuperación tras entrenamientos intensos o una mala noche de sueño.
Además de BioCharge, la actualización introduce cambios en la interacción física: un giro rápido hacia arriba de la corona digital desde la esfera principal despliega las notificaciones del teléfono, mientras que girarla hacia abajo abre el menú de ajustes rápidos. Es un ajuste útil para reducir deslices innecesarios en la pantalla y acceder más rápido a funciones frecuentes.
En lo técnico, el paquete corrige fallos del sistema de seguimiento del sueño y ajusta la experiencia de la aplicación meteorológica con un diseño más legible en condiciones nocturnas.
Entrenamiento y compatibilidades: mejoras prácticas
La actualización 3.28.8.1 del Amazfit Balance también mejora la vinculación con accesorios de terceros. Ahora es posible emparejar una correa Helio Strap para optimizar la medición de la frecuencia cardíaca o conectar un pod de carrera Stryd para obtener métricas de rendimiento más detalladas durante sesiones en pista.
Entre las novedades enfocadas al deporte destacan la posibilidad de almacenar hasta 100 plantillas de entrenamiento personalizadas directamente en la muñeca y algoritmos mejorados para el seguimiento de la velocidad en cinta. En la práctica, esto significa menos dependencias del móvil durante el entrenamiento y lecturas más estables en sesiones en gimnasios o pistas cubiertas.
No es un detalle menor: la integración con dispositivos como Helio Strap o Stryd sitúa al Amazfit Balance en una posición más seria dentro del segmento de wearables orientados al fitness, aunque la precisión final dependerá del ajuste y de las pruebas en campo real.
La marca describe el despliegue como gradual: la actualización se activa desde la app complementaria y puede tardar varios días en llegar a todos los dispositivos, así que conviene comprobar la app si tienes un Amazfit Balance y quieres instalarla cuanto antes.
Lo que Amazfit no aclara todavía es si la nueva medición BioCharge consumirá más batería o cómo afectará a la autonomía media en uso intensivo con sensores externos conectados. Vale la pena esperar a pruebas independientes que comparen Readiness y BioCharge en el mismo reloj.
En términos generales, la actualización aporta funciones relevantes sin cambiar la base hardware del reloj. Para usuarios que usan el Amazfit Balance para seguimiento diario y entrenamientos puntuales, las mejoras son interesantes. Para entrenadores o corredores que exigen máxima precisión, la compatibilidad con sensores externos puede marcar la diferencia, pero habrá que verlo en condiciones reales.
Si tienes un Amazfit Balance, revisa la app complementaria en los próximos días para comprobar la llegada del firmware 3.28.8.1 y evalúa por ti mismo la diferencia entre Readiness y BioCharge antes de tomar decisiones sobre ajustes o rutinas de entrenamiento.

