Nagoshi Studios cerrado: la compañía que desarrollaba Gang of Dragon ha eliminado su web y su canal de YouTube, y su ubicación en Tokio aparece como «cerrado permanentemente» en Google Maps, lo que apunta a un cese de actividad que todavía no ha sido confirmado oficialmente.
La noticia importa porque Gang of Dragon era el único título conocido en desarrollo del estudio y porque, según informaciones previas, NetEase retiró su apoyo económico al proyecto. En la práctica, esto deja al juego y a buena parte del equipo en una situación de máxima incertidumbre.
Nagoshi Studios cerrado: señales y evidencias
Las señales que han llevado a creer que Nagoshi Studios cerrado son concretas pero parciales. La web oficial y el canal de YouTube del estudio han sido retirados, lo que dificulta acceder a comunicaciones directas o materiales recientes. Además, la ficha del local en Google Maps aparece señalada como cerrada de forma permanente.
Como antecedente relevante, fuentes previas indicaron que NetEase había dejado de financiar Gang of Dragon, el proyecto anunciado en los Game Awards (anuncio que colocó el título en el foco mediático). Esa retirada de apoyo era, por sí sola, un golpe serio para un estudio que dependía de ese respaldo para seguir con el desarrollo.
Lo que Nagoshi Studios no aclara todavía es si el cierre es temporal, una reestructuración o definitivo. No existe, por ahora, ningún comunicado público del equipo ni de empresas vinculadas que confirme despidos, adquisición de activos o traspaso de la propiedad intelectual del juego.
Qué implica para Gang of Dragon y para el equipo
En la práctica, que Nagoshi Studios cerrado deja a Gang of Dragon en una posición extremadamente frágil: sin presencia pública ni apoyo financiero confirmado, el desarrollo puede quedar detenido indefinidamente.
No es un detalle menor: la desaparición de la web y del canal oficial complica la posibilidad de que el juego sea terminado por el equipo actual o que se venda la IP a un tercero sin información y documentación claras. Los usuarios y posibles socios no tienen vías oficiales para comprobar el estado del proyecto ni negociar derechos.
El impacto sobre el personal es otro elemento clave. Estudios que pierden financiación suelen enfrentarse a salidas de talento y a la búsqueda de oportunidades en otras compañías. Sin datos oficiales, cualquier cálculo sobre despidos o recolocaciones sería especulativo.
Vale la pena esperar a ver si aparece una comunicación formal que aclare la situación legal de Gang of Dragon y el destino del estudio. Mientras tanto, el registro público de cierre y la retirada de contenido son las mejores pruebas de que algo ha cambiado drásticamente en su trayectoria.
Para los lectores interesados en seguimiento, conviene conservar capturas o copias de cualquier anuncio previo y prestar atención a comunicados de NetEase o de representantes del equipo fundador que puedan aparecer en redes o medios acreditados.
El desenlace deja en el limbo tanto a Gang of Dragon como a la reputación del nombre del estudio; queda por saber si habrá una rectificación oficial o un movimiento corporativo que explique por qué Nagoshi Studios cerrado aparece ya como una realidad en el mapa público.
