Diablo 4 suma otra misión secundaria centrada en la pesca: The One That Got Away. La tarea parece simple sobre el papel, pero obliga a localizar seis peces concretos repartidos por Sanctuary, algo que puede hacerte perder tiempo si no sabes dónde buscar.
La buena noticia es que no necesitas una zona exacta de agua para cada uno: los peces están ligados a regiones concretas y basta con pescar en el lugar adecuado hasta que aparezcan. Aun así, conviene ir con una ruta clara para no dar vueltas innecesarias.
Cómo funciona The One That Got Away en Diablo 4
En esta misión, Shi Yugong te pide capturar seis peces de rareza amarilla. Cada uno pertenece a una región distinta, así que el juego no te exige encontrar un punto único e irrepetible, sino pescar en cualquier masa de agua válida dentro de la zona correcta.
Esto simplifica bastante el objetivo, pero no lo convierte en algo inmediato. Diablo 4 no marca con precisión el sitio exacto de cada pez, por lo que la referencia práctica sigue siendo saber qué región visitar y dónde conviene probar primero.
Además, no basta con capturarlos: debes consumir los peces desde el inventario para que se añadan al códice y cuenten de verdad para el progreso de la misión. Es el mismo sistema que ya se usó en la misión anterior, Favor for a Favor.
Dónde encontrar los peces de The One That Got Away
Estas son las ubicaciones que mejor funcionan para cada pez raro. No son las únicas posibles, pero sí puntos cómodos para completar The One That Got Away sin complicarte demasiado.
- Augur of Civo: Tierras Áridas, en la costa al noroeste de Ken Bardu.
- Morayaga: Picos Fracturados, en un puente al noroeste de Kyovashad, sobre un río.
- Crookfish: Hawezar, desde un muelle en Backwater.
- Zakarati: Kehjistan, en un estanque al suroeste del viaje rápido del campamento de los Lobos de Hierro.
- Neme-Sanga: Nahantu, desde un muelle en Kurast Docks.
- Drakonbeard: Scosglen, desde un muelle en el noroeste.
Si un pez no aparece a la primera, sigue pescando en la misma zona. Diablo 4 no obliga a repetir un patrón complejo: la misión depende más de la paciencia que de la habilidad, y cualquier pozo, estanque, río o costa de la región correcta puede acabar dando el resultado esperado.
Qué conviene tener en cuenta antes de volver con Shi Yugong
Una vez tengas los seis peces en el inventario, revisa que los hayas consumido para registrarlos correctamente. Es el paso más fácil de olvidar y también el que puede hacerte creer que la misión está atascada cuando en realidad no lo está.
Cuando el progreso esté completo, regresa con Shi Yugong para entregar The One That Got Away y recoger la recompensa: experiencia y oro. Después se desbloquea la siguiente misión, The Fish of Dreams, así que esta cadena de encargos sigue una progresión bastante directa.
La misión no cambia la jugabilidad de forma relevante ni añade una mecánica especialmente profunda, pero sí sirve como recordatorio de que Diablo 4 sigue apoyándose en pequeñas tareas de exploración para premiar a quienes se desvían del contenido principal. Para quienes ya han completado la pesca anterior, esta entrega mantiene la misma lógica: poco brillo, pasos claros y un objetivo muy concreto.
En la práctica, The One That Got Away importa sobre todo por su diseño de ruta: te obliga a recorrer varias regiones del juego y a comprobar que la pesca en Sanctuary está más vinculada a la zona que al punto exacto. Si Blizzard continúa ampliando este tipo de encargos, lo más probable es que sigan premiando la observación y la repetición moderada más que la complejidad mecánica.


