Bohrdom, el juego publicado en Steam por el presunto autor del tiroteo ocurrido en Washington, está recibiendo una oleada de reseñas negativas y comentarios hostiles en la plataforma. El caso ha devuelto a primer plano un título prácticamente desconocido hasta ahora, más por el contexto judicial que por su recorrido comercial.
La noticia importa no solo por el vínculo entre el sospechoso y el juego, sino también por el modo en que una polémica externa puede alterar de golpe la visibilidad de un proyecto indie. En este caso, Bohrdom ha pasado de una presencia marginal en Steam a convertirse en objeto de atención masiva y, sobre todo, de revisión coordinada por parte de usuarios.
Bohrdom, un juego casi invisible hasta ahora
Según la información publicada por medios estadounidenses, Cole Tomas Allen, de 31 años y residente en Torrance, California, fue detenido después de abrir fuego cerca de un control de seguridad durante el evento celebrado en el Washington Hilton, en la capital de Estados Unidos. Las autoridades sostienen que el entonces presidente Donald Trump y sus responsables eran los objetivos probables del ataque.
En paralelo, el Los Angeles Times informó de que Allen había registrado en 2019 la marca Bohrdom, un juego que lanzó en Steam el 20 de diciembre de 2018. La propia ficha del título sigue activa en la tienda y lo describe como un juego de combate atómico. En su texto promocional, el autor lo define como una experiencia de habilidad, no violenta, basada de forma laxa en un modelo químico y con mezcla de elementos propios de un juego de disparos tipo bullet hell y de conducción.
La descripción, además, insiste en una idea poco habitual en la tienda: que quien disfrute de la química o la física podría apreciarlo, pero que también lo haría alguien que no tenga interés por esas materias. Es una presentación que, con el paso del tiempo, había mantenido a Bohrdom en una categoría muy minoritaria dentro de Steam.
La ficha de Steam y el perfil profesional de su creador
En LinkedIn, Allen se presentaba como game dev, engineer, scientist, teacher. En su apartado “About”, se describía como ingeniero mecánico y científico informático por formación, desarrollador independiente por experiencia y profesor por nacimiento. También figuraba como desarrollador indie autónomo desde septiembre de 2018 y con base en San Gabriel, California.
Su perfil detallaba que había diseñado y construido Bohrdom en C, incluyendo piezas musicales propias y más de 750 gráficos personalizados. Además, aseguraba haber desarrollado el motor físico en 2D del juego, con funciones de detección de colisiones y capacidad para resolver con precisión componentes rotacionales. Esa mezcla de reivindicación técnica y autoría individual ayudó a construir una imagen de proyecto muy personal, aunque de alcance limitado.
El perfil también citaba un segundo juego, con el nombre provisional de First Law, que aparentemente seguía en desarrollo y no consta como publicado. Con los datos disponibles, Bohrdom sigue siendo el único lanzamiento visible del creador en Steam.
Bohrdom y el efecto del review bombing
El impacto inmediato de la detención se ha notado en las cifras de la tienda. Según SteamDB, Bohrdom había registrado durante gran parte de su vida picos simultáneos de apenas uno o dos jugadores. El domingo 26, sin embargo, ese máximo subió a 22 usuarios conectados a la vez, una cifra muy baja en términos generales, pero claramente superior a la habitual para un título de este perfil.
Más visible aún ha sido el review bombing. Steam mostraba solo dos reseñas de usuarios antes del domingo, pero después comenzaron a llegar decenas de valoraciones, con un saldo de 70 positivas y 55 negativas en el momento en que se redactó la noticia original. La mayoría, según la información disponible, son comentarios de broma o mensajes oportunistas con muy poco tiempo jugado.
Entre las reseñas mejor valoradas destacaba una que ironizaba con que el juego era la “manera más extraña de conseguir publicidad”. También se ha multiplicado la actividad en el foro de discusiones de la ficha, donde abundan hilos recientes llenos de comentarios tóxicos y referencias al suceso de Washington. En la práctica, Bohrdom ha pasado a ser un escaparate de reacción social más que un producto analizado por su jugabilidad.
Qué dice el caso sobre Steam y la visibilidad de un juego
Steam no suele ser ajena a este tipo de episodios. Cuando un título se ve arrastrado por una polémica ajena a su calidad o a su trayectoria comercial, la plataforma puede convertirse en un espacio de castigo público más que de crítica útil. En este caso, la ficha de Bohrdom llegó a presentar incluso la compra y descarga deshabilitadas, lo que sugiere una posible limitación temporal mientras se revisa la situación.
Ese detalle no cambia el fondo del asunto: un juego de nicho, con muy poca tracción durante años, ha quedado asociado de forma inevitable al nombre de su creador y a un caso penal de gran visibilidad. La consecuencia es una mezcla de curiosidad, rechazo y ruido que poco tiene que ver con el producto en sí.
Por ahora, las autoridades han señalado cargos relacionados con el uso de un arma de fuego durante un delito violento y el ataque a un agente federal con un arma peligrosa. Jeanine Pirro, fiscal de Estados Unidos para Washington, indicó además que el sospechoso será formalmente acusado el lunes en un tribunal federal.
Más allá de la evolución judicial, Bohrdom queda como ejemplo de cómo un videojuego casi desconocido puede quedar atrapado en una noticia de alcance nacional. El caso también reabre una cuestión incómoda para las tiendas digitales: hasta qué punto deben moderar los espacios de reseñas cuando el debate deja de hablar del juego y pasa a ser únicamente una extensión del ruido alrededor del caso penal.
