Divinity, el próximo RPG de Larian, ya genera expectativas antes de tener fecha de lanzamiento, y no solo por su escala. Michael Douse, director de publicación del estudio, ha dicho que espera que su estreno llegue a “demoler” Steam, una forma muy gráfica de expresar el nivel de ambición con el que afrontan su siguiente proyecto.
La frase no debe leerse como una amenaza literal, sino como una declaración de intenciones: Larian quiere repetir, y si puede superar, el impacto que Baldur’s Gate 3 tuvo en 2023. Aquel lanzamiento no solo fue uno de los más comentados del año, sino que también puso a prueba la infraestructura de la tienda de Valve durante sus primeras horas.
Divinity quiere ir más allá de Baldur’s Gate 3
En el estudio no esconden que Divinity nace con expectativas muy altas. Según lo adelantado, el juego aspira a ser incluso más grande que Baldur’s Gate 3, con secuencias de consecuencias más profundas, estados de fracaso más interesantes, mayor personalización de personajes y relaciones entre personajes no jugables más naturales y complejas.
Eso sitúa el proyecto en una posición delicada: prometer más que uno de los RPG más celebrados de los últimos años obliga a justificar cada avance. En ese sentido, el mensaje de Larian es claro, pero también arriesgado. Si consiguen cumplir, Divinity podría consolidar aún más la imagen del estudio como uno de los pocos capaces de combinar escala, libertad y consistencia narrativa.
Si no lo hace, la comparación con Baldur’s Gate 3 puede volverse en su contra. Por eso, más que una simple secuela espiritual o un nuevo gran lanzamiento, Divinity se presenta como una prueba de hasta dónde puede llegar Larian sin perder el control sobre sus sistemas y su ritmo de desarrollo.
El comentario de Michael Douse sobre Steam
La conversación se reactivó después de que Douse recuperara en X una publicación sobre los problemas que sufrió Steam cuando Baldur’s Gate 3 llegó a acceso anticipado. En tono irónico, recordó que el estudio incluso comprobó entonces el dato con Valve y remató con una frase bastante contundente: espera que la próxima vez puedan “demoler” la plataforma.
Conviene matizar el sentido de esa expresión. No apunta a un deseo real de daño técnico ni a un ataque contra Steam, sino a una lectura más simple: que el próximo lanzamiento de Larian sea tan grande que vuelva a sobrecargar la tienda de Valve. Es, en otras palabras, una forma algo teatral de medir éxito comercial y atención pública.
El contexto también importa. Baldur’s Gate 3 ya hizo notar su fuerza en acceso anticipado en 2020, pero fue en su versión final cuando el fenómeno se hizo más visible. La tienda no cayó, pero sí registró un impacto notable en sus servicios, suficiente como para que el propio Swen Vincke bromeara con una disculpa pública.
Cuándo podría llegar Divinity
De momento, Divinity no tiene fecha de lanzamiento y no parece que vaya a ser pronto. Larian anunció el proyecto con un tráiler al final de 2025 y, como ocurrió con Baldur’s Gate 3, el plan es trabajar con acceso anticipado. Aun así, el estudio no ha dado señales concretas sobre cuándo se abrirá esa fase.
Tomando como referencia el ciclo de desarrollo de Baldur’s Gate 3, que pasó del anuncio inicial al acceso anticipado en 16 meses, una llegada en 2027 podría parecer razonable. Pero sigue siendo una estimación muy aproximada. Con los datos disponibles, lo único seguro es que el juego está todavía lejos de su estreno y que Larian prefiere dejar margen antes de comprometer una ventana temporal.
Ese margen tiene lógica. Tras el éxito de Baldur’s Gate 3, el estudio se juega no solo el interés del público, sino también la credibilidad de su nuevo universo. Si Divinity logra atraer una atención masiva desde su estreno en acceso anticipado, podría repetir el efecto arrastre que convirtió a Larian en uno de los nombres más influyentes del género.
Por ahora, la afirmación de Douse funciona más como termómetro que como titular literal: Larian quiere que Divinity vuelva a situar a Steam en el centro de la conversación por motivos técnicos y comerciales. Y si el juego cumple lo que promete, el ruido no vendrá solo por la escala del lanzamiento, sino por la expectativa de que el estudio vuelva a elevar el listón de sus RPG.
