Gunzilla Games, el estudio conocido por el shooter battle royale Off The Grid, ha sido señalado por múltiples fuentes debido a retrasos y falta de pagos a contratistas y proveedores, una situación que podría comprometer su futuro.
Las acusaciones se centran en facturas impagadas que superan los 100.000 dólares, y denuncias de trabajadores externos que llevan meses sin cobrar por su trabajo, principalmente en la oficina ucraniana del estudio. Estas denuncias revelan un patrón de impagos que afecta tanto a contratistas individuales como a empresas colaboradoras.
Implicaciones de los impagos en Gunzilla Games
Fuentes internas y externas apuntan a que Gunzilla Games depende en gran medida de contratistas, en especial en su sede de Ucrania, donde más de la mitad de la plantilla trabaja bajo contratos temporales y no en plantilla fija. Esto genera vulnerabilidad para quienes dependen de estos ingresos.
Según declaraciones de antiguos empleados, algunos contratistas llevan sin cobrar desde 2025, a pesar de desempeñar roles clave, como la jefa de adquisición de talento del estudio, quien también era contratada temporal. Además, una empresa de marketing contratada en 2024 reclama una deuda pendiente que asciende a más de 100.000 dólares, sin que Gunzilla haya efectuado pagos hasta la fecha.
La falta de respuesta oportuna y los continuos incumplimientos han derivado en acciones legales, incluida una petición de liquidación judicial contra la división del estudio en Reino Unido, presentada por otro estudio asociado y el organismo fiscal británico.
Reacciones internas y entorno laboral
La ansiedad y el malestar entre los trabajadores son palpables. Un animador técnico explicó que, tras seis meses sin sueldo, la incertidumbre ha generado consecuencias personales severas, afectando su confianza y bienestar. Por su parte, otro artista gráfico denunció públicamente el impago reiterado de facturas que datan de agosto de 2025, y la supresión de sus comentarios críticos a los responsables.
Estas declaraciones evidencian un contexto de opacidad y descontrol en la gestión financiera y administrativa, que contrasta con los comunicados oficiales del CEO Vlad Korolev, quien minimiza los retrasos y asegura que los empleados fijos no han sufrido demoras significativas.
El impacto financiero y operativo en Gunzilla Games
Las deudas acumuladas superan, según fuentes especializadas, los 500.000 dólares, afectando a distintos ámbitos del desarrollo y la infraestructura del juego Off The Grid. Además, la situación ha coincidido con una reducción considerable en la base de jugadores activos, lo que podría reflejar un deterioro en la percepción pública y en la calidad del servicio.
Gunzilla había recaudado previamente 46 millones de dólares en financiación, incorporando tecnologías como la cadena de bloques en su ecosistema. Sin embargo, la crisis financiera actual pone en evidencia riesgos asociados a una gestión acelerada y posiblemente insuficiente para sostener la operativa de un estudio en crecimiento.
Por qué es relevante conocer este caso
La problemática que atraviesa Gunzilla Games no solo expone deficiencias en el cumplimiento contractual, sino que resalta un fenómeno preocupante en la industria del videojuego donde la precariedad laboral y la mala gestión financiera afectan tanto a creadores como a empresas auxiliares.
Para inversores, empleados y la comunidad, vigilar este tipo de situaciones ayuda a comprender los riesgos asociados a modelos de desarrollo que combinan contrataciones temporales con una expansión rápida. Además, ofrece una oportunidad para debatir sobre responsabilidad empresarial y derechos laborales en un sector en constante evolución.
En definitiva, los impagos a contratistas y proveedores de Gunzilla Games constituyen un síntoma de problemas estructurales que, de no resolverse, podrían tener consecuencias negativas a largo plazo sobre la viabilidad del estudio y su capacidad para recuperar la confianza de sus colaboradores y jugadores.
