Hay juegos que aparecen en el radar durante unos días y luego desaparecen entre lanzamientos más grandes. Y es una pena, porque a veces entre ellos se esconden pequeñas joyas. Ese es exactamente el caso de Citadelum, un city builder ambientado en la Antigua Roma que quizá no conocías… y que además tiene sello español.
El juego está desarrollado por Abylight Barcelona y se lanzó a finales de 2024. Desde entonces ha ido acumulando reseñas muy positivas en Steam, convirtiéndose en uno de esos títulos que muchos descubren por casualidad… y terminan recomendando.
Porque si te gustan los juegos de gestión y tienes debilidad por Roma, aquí hay mucho que rascar.
Y sí, también vamos a decirlo ya: ¿a quién no le va a gustar un baptisterio romano?
Construir una ciudad romana desde cero

La propuesta de Citadelum es bastante clara, pero funciona muy bien: empiezas con un pequeño asentamiento romano y debes hacerlo crecer hasta convertirlo en una ciudad próspera.
Para lograrlo tendrás que gestionar todos los pilares de la vida romana. Cultivos, producción de recursos, comercio, infraestructuras, templos y viviendas. Todo mientras mantienes contentos a tus ciudadanos, que como buenos romanos virtuales, nunca están del todo satisfechos.
Pero el juego no se queda solo en la construcción urbana.
También incluye exploración del mapa y batallas tácticas, permitiéndote enviar ejércitos para defender tu territorio o enfrentarte a enemigos. Esta mezcla entre gestión de ciudad y estrategia militar añade variedad al ritmo de la partida.
Y luego están los dioses.
En Citadelum el panteón romano tiene bastante peso. Puedes ganarte el favor de divinidades como Ceres o Vulcano… o enfadarlas, lo que puede provocar desde bendiciones para tus cultivos hasta desastres inesperados.
El heredero que muchos fans de Caesar IV esperaban
Uno de los comentarios más repetidos entre los jugadores es que Citadelum recuerda mucho a los clásicos del género, especialmente a Caesar IV.
Y no es casualidad. El juego bebe claramente de esa tradición de city builders históricos en los que construir calles, gestionar mercados y planificar barrios era casi tan importante como ganar batallas.
Una reseña en Steam lo resumía con bastante humor:
Roma no cayó por la corrupción ni por los bárbaros, cayó porque no tenía Citadelum.
Más allá de la broma, muchos jugadores destacan que el título recoge esa esencia clásica y la actualiza con una interfaz más cómoda, gráficos actuales y menos frustraciones técnicas que los juegos de hace dos décadas.
Lo que hace especial a Citadelum
Entre los aspectos que más destacan los jugadores hay varios bastante claros.
Para empezar, su fidelidad al género clásico. Si te gustan los city builders de la vieja escuela, aquí encontrarás ese equilibrio entre planificación urbana, economía y expansión.
También se valora su apartado visual, con ciudades detalladas y una ambientación romana bastante cuidada.
El juego ofrece además variedad de edificios, cultivos y templos, junto a la posibilidad de formar ejércitos y moverlos por el mapa para ampliar tu influencia.
Y hay un detalle que muchos jugadores agradecen: el equipo de desarrollo sigue actualizando el juego con mejoras y contenido adicional, en lugar de centrarse únicamente en DLC de pago.

No todo es perfecto
Eso sí, Citadelum también tiene algunos puntos mejorables.
Uno de los comentarios más repetidos en Steam es que el ritmo del juego puede resultar demasiado rápido. Acciones como construir o recolectar recursos se realizan casi al instante, lo que para algunos jugadores reduce parte del desafío estratégico.
También se menciona que el tutorial revela muchas mecánicas desde el principio, lo que puede hacer que el progreso inicial sea menos gradual de lo que debería.
Aun así, el consenso general es bastante claro: es un city builder sólido y muy entretenido, especialmente teniendo en cuenta su precio habitual.
Una joya romana que quizá no conocías
Hoy en día es fácil que un juego se pierda entre decenas de lanzamientos cada mes. Pero Citadelum es uno de esos títulos que merece un poco más de atención, sobre todo para los fans de la estrategia y la gestión de ciudades.
Tiene campaña larga, decenas de edificios que gestionar, sistemas económicos interesantes y ese toque clásico que recuerda a la época dorada de los city builders.
Y además está hecho en España.

Así que si alguna vez disfrutaste construyendo ciudades romanas, organizando mercados o intentando que tus ciudadanos dejaran de quejarse porque el templo estaba demasiado lejos… probablemente aquí tengas unas cuantas horas de entretenimiento.
Al final, pocas cosas hay más satisfactorias que ver crecer una ciudad romana desde cero.
Bueno, quizá sí: verla crecer con acueductos, templos… y algún baptisterio que otro.
