2K Sports retirará este mes dos juegos destacados de sus catálogos digitales y cerrará sus servidores este verano, una maniobra que afecta a los usuarios que aún disfrutan de estas propuestas arcade enmarcadas en dos universos deportivos populares: la lucha libre profesional y el baloncesto. Se trata de WWE 2K Battlegrounds y NBA 2K Playgrounds 2, cuyos efectos se harán efectivos a partir del 20 de febrero y el 9 de julio, respectivamente.
Desaparición y cierre de servidores: ¿qué implica para los jugadores?
2K ha actualizado discretamente las páginas de venta en tiendas digitales como PlayStation Store, Xbox Store y Nintendo eShop para informar que ambos títulos dejarán de estar disponibles para compra en línea a partir del 20 de febrero. A partir de esa fecha, quienes ya tengan los juegos podrán seguir descargándolos y disfrutándolos, aunque con limitaciones importantes.
El cierre definitivo de los servidores programado para el 9 de julio desactivará todas las funciones que requieran conexión en línea. Esto afecta a sistemas de desbloqueo de contenidos basados en monedas dentro del juego o la adquisición de paquetes con dinero real, una práctica habitual en juegos de este tipo para ampliar el roster o el contenido jugable.
Aunque WWE 2K Battlegrounds y NBA 2K Playgrounds 2 ofrecen modos offline para un jugador, los elementos que dependían del servidor para desbloquear personajes o contenido exclusivo dejarán de estar disponibles, afectando la experiencia completa del título. Por ejemplo, no será posible desbloquear nuevos personajes mediante las monedas recogidas en el juego, dado que este proceso se gestiona a través de la conexión con los servidores.
Dos propuestas arcade que marcaron una diferencia dentro de sus franquicias
WWE 2K Battlegrounds llegó en 2020 como un spin-off que rompía con el tono simulador de la serie principal de WWE 2K. Su enfoque más arcade se traduce en un estilo visual caricaturesco, donde los luchadores aparecen como figuras de acción y el ritmo de juego incentiva movimientos espectaculares y exagerados. Esta propuesta fue desarrollada por Saber Interactive y publicada por 2K, intentando captar un público más amplio que busca diversión directa sin la profundidad de la simulación tradicional.
Por otro lado, NBA 2K Playgrounds 2, lanzado en 2018, retomó la dinámica del baloncesto 2 contra 2 al estilo clásico de NBA Jam. Su objetivo fue ofrecer un entretenimiento desenfadado con la posibilidad de jugar con jugadores legendarios y actuales de la NBA desbloqueables mediante monedas o compras online. Este título también fue desarrollado por Saber Interactive y se mantiene en la memoria de jugadores que prefieren experiencias menos realistas pero cargadas de nostalgia y acción rápida.
Ambos juegos tuvieron un recorrido comercial limitado en comparación con sus respectivos títulos principales, algo que desgraciadamente es cada vez más frecuente en el sector, donde los spin-offs arcade con componentes online tienden a ser desactivados cuando la base de usuarios decrece.
El cierre definitivo de los servidores representa una tendencia creciente en la industria del videojuego, donde la dependencia de servicios en línea desemboca en un acceso limitado o finito al contenido, incluso para los que han invertido tiempo y dinero en estos títulos.
Este movimiento también se produce en un contexto en el que 2K ha ofrecido descuentos finales para fomentar las últimas adquisiciones: NBA 2K Playgrounds 2 se puede encontrar a 7,49 dólares y WWE 2K Battlegrounds a 7,99 dólares, precios que reflejan su retirada inminente del catálogo digital.
El adiós a estos juegos no solo interrumpe el soporte oficial, sino que invita a valorar la sostenibilidad de los juegos que dependen en gran medida de servicios online para mantener su contenido, una cuestión relevante para jugadores y desarrolladores que plantean alternativas para garantizar la preservación y disfrute a largo plazo.
En definitiva, la retirada de WWE 2K Battlegrounds y NBA 2K Playgrounds 2 subraya las complejidades de la gestión y vida útil de los videojuegos actuales, especialmente aquellos que combinan modos offline con funciones online integradas. El cierre de sus servidores afectará a quienes busquen completar su experiencia mediante desbloqueos o competición en línea, limitando el acceso futuro a una parte significativa de su contenido, aunque sin eliminar la posibilidad de jugar a sus modos básicos en solitario.
