Microsoft ha activado un nuevo modo Low Latency en Windows 11 que promete mejorar la rapidez de respuesta en ordenadores de bajo rendimiento, algo que ha generado debate entre usuarios. Esta función, aún en fase de pruebas para usuarios Insider, incrementa de forma temporal el uso del procesador en tareas prioritarias para acelerar la apertura e interacción con aplicaciones y elementos del sistema.
Desde su aparición, este modo ha sido cuestionado por algunos sectores que consideran que solo parchea problemas más profundos en el sistema operativo. Sin embargo, Scott Hanselman, vicepresidente y miembro del equipo técnico de Microsoft, ha salido a defender el enfoque en sus redes sociales, comparando esta técnica con métodos empleados por otros sistemas como macOS y Linux.
Qué es y cómo funciona el modo Low Latency en Windows 11
El modo Low Latency incrementa la prioridad y la frecuencia del procesador para tareas interactivas, permitiendo que elementos como el menú Inicio o aplicaciones como Edge y Outlook se abran notablemente más rápido. Según pruebas iniciales, este método puede acelerar la apertura de aplicaciones hasta un 40% y el menú Inicio en un 70%, con picos de uso del procesador cercanos al 100% durante estos momentos.
Este aumento temporal en la carga del CPU busca reducir la latencia, es decir, el tiempo que tarda el sistema en responder a la interacción del usuario, algo especialmente beneficioso en dispositivos con procesadores limitados o menos núcleos disponibles.
Contexto y defensa técnica del modo Low Latency
Scott Hanselman ha explicado que este mecanismo no es un atajo o un parche sino una técnica habitual en la informática moderna llamada escalado dinámico de frecuencia. Esta conducta, presente en smartphones y otros sistemas operativos, consiste en elevar la velocidad del procesador en momentos clave para mejorar la experiencia del usuario y disminuir la sensación de lentitud.
«Tu teléfono móvil hace esto constantemente», asegura Hanselman. «Cada toque despierta núcleos, aumenta la velocidad, renderiza un fotograma y luego vuelve al estado de reposo en milisegundos». Windows 11 busca ahora aplicar este principio para mejorar la fluidez en ordenadores de menor rendimiento.
Recepción y críticas hacia el nuevo modo en Windows 11
Pese a las explicaciones técnicas, el modo Low Latency ha recibido críticas en parte motivadas por la percepción negativa que arrastra Windows 11 debido a problemas previos con bugs y decisiones controvertidas por parte de Microsoft, incluyendo su apuesta por la inteligencia artificial.
Algunos usuarios interpretan esta función como un parche temporal que no aborda problemas estructurales del sistema. De hecho, recientes análisis han evidenciado que Windows 11 mantiene abundante código heredado de versiones anteriores que podría limitar su rendimiento óptimo.
No obstante, para equipos limitados por la llamada «crisis de memoria», cualquier mejora que ofrezca un mayor rendimiento percibido resulta bienvenida, y el nuevo modo Low Latency podría representar una solución práctica y temporal.
Actualmente, esta función está disponible solo en la versión Insider de Windows 11 y su implementación definitiva dependerá de los resultados y la acogida que reciba en las próximas actualizaciones.
En definitiva, la introducción del modo Low Latency en Windows 11 responde a una estrategia técnica común en sistemas modernos y tiene como objetivo mejorar la respuesta en ordenadores modestos, aunque también expone las limitaciones actuales del sistema y la necesidad de optimizaciones más profundas.
